Mascarillas, de extremo a extremo

Es España un país de extremos. Del calor intenso al frío invernal. De la izquierda radical a la derecha ultramontana. De no llevar mascarillas a llevarlas siempre, incluso allí donde no es necesario. Por ejemplo, paseando solo por un parque o por la playa.

Nos hemos convertido en el único país europeo en donde el tapabocas es obligatorio a todas horas. En algunos, como Suecia o el Benelux, ni tan siquiera las aconsejan de no estar enfermos. En otros, como Alemania o Francia, es obligatorio en comercios, transportes, centros de trabajo, escuelas y hospitales, pero no al aire libre.

Quienes más se nos acercan son los italianos, aunque sin obligar en la calle más que si hay acercamiento a menos de dos metros. Esto último parece razonable. Pero aquí no. Vamos siempre al extremo. Mascarilla obligatoria aunque vayas solo por el campo. Dado que el virus no vuela, hay medidas que podrían ser matizadas.