El coronavirus pudo circular en Los Ángeles ya en diciembre

Hubo un 50% más de pacientes con enfermedades respiratorias que en el mismo periodo de los últimos cinco años, según un estudio publicado por la Universidad de California

El SARS-CoV-2 podría haber circulado en EE UU antes de lo que se esperaba. Tras analizar los registros médicos eléctronicos. un equipo de investigadores de la Universidad de California, en Los Ángeles, ha detectado que a partir de finales del mes de diciembre de 2019 hubo un aumento repentino de pacientes con tos e insuficiencia respiratoria aguda en los hospitales y clínicas de UCLA Heatlh, lo que sugiere que la Covid-19 pudo haber estado circulando en el área meses antes de que se identificaran los primeros casos en Estados Unidos.

Este aumento de pacientes con estos síntomas, que continuó hasta febrero de 2020, representa un incremento inesperado del 50% respecto al mismo período de tiempo en cada uno de los cinco años anteriores. Un dato significativo, ya que cabe recordar que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) no confirmaron el primer caso de Covid en el país -un hombre que había viajado el 15 de enero desde Wuhan- hasta el 21 de enero de 2020.

Los hallazgos, según los autores del estudio publicado en “Journal of Medical Internet Research” y revisado por pares, demuestran la importancia de analizar los registros médicos electrónicos para monitorizar e identificar rápidamente los cambios irregulares en las poblaciones de pacientes. El trabajo de los investigadores, que se centraron no sólo en los datos de hospitalización sino también en datos de entornos ambulatorios, puede ayudar a los epidemiólogos y a los sistemas de salud a detectar epidemias futuras antes.

“Para muchas enfermedades, los datos del entorno ambulatorio pueden proporcionar una alerta temprana a los departamentos de emergencia y las unidades de cuidados intensivos del hospital de lo que está por venir”, afirma la Dra. Joann Elmore, autora principal del estudio y profesora de Medicina en la división investigación en medicina interna y servicios de salud en la Facultad de Medicina David Geffen de UCLA. “La mayoría de los estudios de COVID-19 evalúan los datos de hospitalización, pero también hemos analizado el entorno clínico ambulatorio más amplio, que es al que la mayoría de los pacientes acude primero para recibir atención médica cuando surgen enfermedades y síntomas”.

A medida que los científicos y los médicos continúan aprendiendo más sobre el SARS-CoV-2, el virus que causa la Covid-19, los sistemas de salud y las agencias de salud pública también intentan predecir y monitorear los casos. El análisis de los registros electrónicos de los pacientes, dicen los investigadores, podría ayudar a las autoridades de salud a identificar y controlar de manera más efectiva brotes como la pandemia actual, que ha matado a cientos de miles en todo el mundo y ha interrumpido miles de millones de vidas.

“La pandemia realmente ha resaltado nuestra necesidad de análisis ágiles de atención médica que permitan la vigilancia de síntomas y enfermedades en tiempo real utilizando datos de registros médicos electrónicos”, hace hincapié el Dr. Michael Pfeffer, coautor del estudio y director de información de UCLA Health. “La tecnología, incluida la Inteligencia Artificial impulsada por el aprendizaje automático, tiene un mayor potencial para identificar y rastrear cambios irregulares en los datos de salud, incluidos excesos significativos de pacientes con presentaciones específicas de tipos de enfermedades en las semanas o meses previos a un brote”, añade.

Los investigadores evaluaron más de 10 millones de registros de visitas al sistema de salud y de pacientes para instalaciones hospitalarias, del departamento de emergencias y ambulatorios de UCLA Health, comparando datos del período comprendido entre el 1 de diciembre de 2019 y el 29 de febrero de 2020, meses previos al aumento de casos, con datos registrados durante el mismo período durante los cinco años anteriores.

Descubrieron que las visitas a la clínica ambulatoria de los pacientes de UCLA que buscaban atención para la tos aumentaron en más del 50% y excedieron el número promedio de visitas por la misma queja durante los cinco años anteriores en más de 1,000. Del mismo modo, descubrieron un exceso significativo en el número de pacientes atendidos en los servicios de urgencias por informes de tos y de pacientes hospitalizados con insuficiencia respiratoria aguda durante este período de tiempo. Estos excesos se mantuvieron incluso después de tener en cuenta los cambios en las poblaciones de pacientes y la variación estacional.

Los investigadores señalan que otros factores podrían ser responsables de parte de este aumento inesperado. Por ejemplo, su búsqueda de registros de visitas de pacientes ambulatorios incluyó solo la palabra “tos” como motivo de las visitas a la clínica, que puede no haber sido lo suficientemente específica, y las enfermedades respiratorias podrían deberse al vapeo, aunque el uso de cigarrillos electrónicos se había disminuyendo desde septiembre de 2019. Además, no podían descartar que el exceso de casos se debiera a la gripe.

“Es posible que nunca sepamos realmente si este exceso de pacientes representó casos de Covid-19 tempranos y no detectados en nuestra área”, reconoce Elmore. “Pero las lecciones aprendidas de esta pandemia, junto con los análisis de atención médica que permiten la vigilancia en tiempo real de la enfermedad y los síntomas, pueden ayudarnos a identificar y rastrear brotes emergentes y epidemias futuras”, concluye.