Illa y su ministerio hacen agua por todos lados

La pésima gestión de Illa y Simón va en consonancia con el lamentable papel de la dirección general de Recursos Humanos y el Ingesa

"El Ministerio de Sanidad está hecho un desastre"Juanjo GuillenEFE

El Ministerio de Sanidad está hecho un desastre. La pésima gestión que Salvador Illa y Fernando Simón han protagonizado durante la pandemia, con improvisaciones y errores muy graves que han llevado a España a figurar entre los países peor parados de todo el planeta, son sólo la punta del iceberg de lo que ocurre en la sede que alberga este departamento.

Dos direcciones generales poco conocidas para el gran público pero determinantes para el funcionamiento de la Sanidad en una crisis como la actual están en consonancia con el nivel mostrado por su jefe: Recursos Humanos y el Ingesa. En la primera ha dimitido su titular, Rodrigo Gutiérrez, con el triste honor de haber puesto a todos los sanitarios en contra de Sanidad, excluyendo, eso sí, a las mareas, pues el alto cargo es militante del PSOE y el ministro también, y contra compañeros de partido no se protesta.

Si lamentable ha sido su papel durante la pandemia, mucho peor quizás lo sea el de Alfonso Jiménez Palacios, que aún no ha dimitido, pero debería hacerlo. Además de tener la Sanidad de Ceuta y Melilla hecha unos zorros, con récord de contagios y ocupación de UCIS, el director del Ingesa ha estampado su firma en la mayor parte de las compras irregulares o con sobreprecios de materiales y EPIS desde marzo. Como nadie duda de su honradez, sólo pueden achacarse sus errores a la torpeza o a que obedeciera a directrices de arriba. De las direcciones de Farmacia y de Salud Pública daría para escribir un libro entero, pero ya habrá tiempo. La única que se salva de la quema es la directora de la Agencia del Medicamento. María Jesús Lamas. Es profesional y se nota.