La asamblea médica mundial reclama leyes para erradicar las pseudoterapias

Insta a denunciarlas ante las autoridades con el fin de evitar los riesgos que ocasionan

El presidente de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso, Patxi López (d), junto al representante de la Organización Médica Colegial, Serafín Romero, durante la Comisión del Congreso de los DiputadosPool Pool

La Asamblea Médica Mundial ha aprobado una declaración sobre las pseudociencias en su 71 asamblea general. La iniciativa, impulsada desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) recoge que las corporaciones profesionales médicas, las sociedades científicas, las asociaciones de pacientes y las autoridades nacionales deben de llevar a cabo una campaña de concienciación pública sobre el riesgo de las pseudoterapias y las pseudociencias, y reclama una regulación adecuada y rigurosa acorde con las mejores prácticas que aborde los riesgo y reduzca los daños potenciales que puedan ocasionar las pseudoterapias y las pseudociencias, Jerónimo Fernández Torrente, coordinador del Observatorio contra las Pseudociencias, las pseudoterapias, el Intrusismo y las Sectas sanitarias del CGCOM, e impulsor de esta declaración, destaca que “el texto deja constancia clara de que el sentir de la profesión médica en su conjunto es unánime y firme en contra de estar propuestas; es importante de cara a unos charlatanes que se nutren del silencio de los que saben”. En un comunicado difundido por esta corporación profesional, Fernández Torrente añade que “refuerza la conveniencia de iniciar acciones legales y de denuncia expresa a los poderes públicos de estas actuaciones que, en el caso de profesionales sanitarios, es la aplicación inmediata de los artículos que correspondan de los códigos de conducta y deontología profesional, que son normas de obligado cumplimiento”. La declaración recoge que el ejercicio médico precisa de un fundamento en la mejor evidencia probada científicamente, disponible y actualizada Las diferencias entre la medicina convencional y unas prácticas que no están sustentadas en la evidencia científica y configuran el complejo universo de las pseudociencias y pseudoterapias.