El diagnóstico de las enfermedades venéreas cae un 80% por el coronavirus

El confinamiento fue eficaz reduciendo las infecciones de transmisión sexual, no solo la Covid-19

El mayor número de casos se dio entre los 20 y 40 años (68%), y su distribución por género muestra que el 86% de las ITS se dio en hombres

Las medidas de limitación de la movilidad y distanciamiento social han tenido un efecto positivo en cuanto a la disminución de la incidencia de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Así lo demuestra un estudio español, realizado por dermatólogos y otros especialistas en el tema de cuatro centros sanitarios y cuyos datos se presentarán en el I Congreso de la Academia Española de Dermatología y Venerología Virtual Otoño 2020, que comienza hoy, y que analiza lo ocurrido entre marzo y junio de 2020 frente a la situación de 2019.

“Si comparamos con lo ocurrido en el mismo periodo de 2019, vemos un claro descenso de consultas por cualquier causa en todos los centros y también una reducción importante en el número de ITS diagnosticadas, de hasta un 80% aproximadamente para algunos diagnósticos explica Eloy Tarín Vicente, principal autor del estudio multicéntrico y residente de dermatología en el Hospital La Paz de Madrid. “Aunque es cierto que la pandemia y el subsiguiente confinamiento no generaron una inhibición completa de las conductas sexuales de riesgo, esta tampoco sería una expectativa realista”.

Así, entre el 14 de marzo y el 30 junio de 2020, según recoge el estudio, se trataron 674 casos de ITS en 665 pacientes repartidos entre el Centro Sandoval (63,5%), Montesa (18,10%), y los hospitales La Paz, todos ellos de Madrid (9,2%), y Costa del Sol (9,2%).

Proctitis, la más frecuente

Analizados por edad, el mayor número de casos se dio entre los 20 y 40 años, (68,57%) y su distribución por género muestra que el 86,47% de las ITS se dio en hombres. Los diagnósticos más frecuentes en el periodo de estudio fueron en primer lugar la proctitis (36,5%), seguida por la sífilis (16%), las uretritis gonocócicas (13,35%) y no gonocócicas (11,285), el herpes genital (8,75%), la vulvoganitis/cervitis (8,31%) y los condilomas (4,15%).

El diagnóstico microbiológico fue posible en un 77% de los casos, siendo los principales microorganismos implicados Chlamydia Trachomatis (35,65%), seguida por Neisseria Gonorrhoeae (31,41%) y Treponema Pallidum (17%).

“Como los datos reflejan, los pacientes aportados por los centros especializados en ITS fueron muchos más que por los hospitales. Hay que tener en cuenta que en esos meses disminuyó significativamente el número de personas que acudían a los hospitales por miedo al contagio y, además, los servicios de Microbiología en muchos centros hospitalarios estaban saturados y centrados en la atención al SARS-CoV-2”, aclara Elena Sendagorta Cudós, una de las autoras del estudio y especialista en Dermatología también en La Paz.

Otro dato relevante es que las fechas de consulta muestran un claro incremento de las ITS tras el desconfinamiento, explicable por las mayores libertades y posibilidades de exposición y contagio, y probablemente también por un mayor número de consultas, motivadas por la menor saturación de los hospitales y la pérdida de miedo con la disminución de los casos de SARS-CoV-2. En cualquier caso, y como concluye Sendagorta Cudós, “lo que hemos visto es que el confinamiento fue eficaz, de cara a disminuir el contagio de las infecciones transmisibles, no solo la Covid-19, también las ITS”.