Los suplementos de Omega-3 podrían mejorar la Covid-19 grave

Hay cuatro estudios científicos en marcha para comprobar si el poder antiinflamatorio de estos ácidos grasos lo convierte en una esperanza para combatir el SARS-CoV-2

Alimentos ricos en omega 3
Alimentos ricos en omega 3La Razón

La pandemia de la Covid-19 ha puesto sobre la mesa el potencial de los suplementos alimenticios como escudos frente a virus y bacterias. La vitamina C se alza entre los más demandados por los consumidores, aunque la ciencia está aupando a la vitamina D como un importante aliado en la lucha frente al SARS-CoV-2. Ahora, el omega-3 también está bajo la lupa científica, ya que se investiga su capacidad para mejorar los casos más graves de Covid-19 gracias a sus previsibles efectos aintiinflamatorios.

«Existen cuatro estudios en curso que analizan la función de los ácidos grasos omega-3 en Covid-19 registrados en la Plataforma de Registro Internacional de Ensayos Clínicos de la Organización Mundial de la Salud», confirma Pablo Monedero, especialista en Anestesiología y Reanimación y director de la Unidad de Cuidados Intensivos Adultos de la Clínica Universidad de Navarra.

Tal y como explica Monedero, la hipótesis que se maneja es que «de igual forma que estudios clínicos previos sugieren que la suplementación con omega-3 podría mejorar los resultados de los pacientes en la fase más grave del síndrome de distrés respiratorio agudo, podría suceder lo mismo en la Covid-19. Sin embargo, todavía no hay resultados de ninguno de ellos y tampoco en las bases de datos bibliográficos».

La sospecha de los investigadores no resulta del todo descabellada. De hecho, según reconoce Monedero, «los suplementos de omega-3 ya se usan en pacientes inflamados, tales como pancreatitis, síndrome de distrés respiratorio agudo, cirugía mayor oncológica, etc., además de estar incorporados en numerosas dietas de nutrición enteral completas». De esta manera, por lo que sabemos hasta ahora, «y por el papel que han jugado en enfermedades o procesos clínicos similares, se supone que los omega-3 podrían tener un efecto beneficioso frente a la Covid-19, pero no hay datos suficientes para hablar de dosis ni tipo de ácidos grasos», advierte Francisco Pita, miembro del área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, SEEN.

La ausencia de certezas hace que, por el momento, el empleo del omega-3 no se haya generalizado en el tratamiento de los pacientes Covid-19. «Nosotros no los hemos utilizado. Pero en caso de hacerlo, podrían servir para disminuir la inflamación», avanza Monedero, quien insiste en que «aunque la respuesta inflamatoria mejorada por EPA y DHA podría contribuir a la recuperación de los pacientes infectados con SARS-CoV-2, no podemos recomendar la suplementación con ácidos grasos omega-3 antes de que se lleven a cabo ensayos controlados y aleatorizados».

Beneficioso para la salud

Sin embargo, lo que parece obvio es que se trata de un ingrediente muy beneficioso para la salud, pues «logra la reducción de los triglicéridos, disminuye la acumulación de placa que bloquea las arterias y ayuda a bajar ligeramente la presión arterial. Además, influyen en la fuerza aeróbica, en la concentración, en la coordinación motora y la vista», asegura Eva Mª Pérez, miembro del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas Nutricionistas. Sin olvidar que «ayudan contra la depresión y diversas patologías mentales, deterioro cognitivo relacionado con la edad, enfermedad periodontal y artritis reumatoide», añade Monedero.

Por todo ello, «a falta de más datos, las principales recomendaciones que se pueden realizar son las generales acerca de una alimentación saludable, consumiendo al menos dos raciones de pescado azul a la semana, evitando grasas saturadas y consumiendo aceite de oliva», aconseja Pita, algo en lo que coincide Pérez, quien recuerda que «con un consumo normal de pescado azul se alcanzan fácilmente las recomendaciones, de modo que los suplementos deben reservarse para casos específicos bajo supervisión».

Esencial para el organismo

De la familia de ácidos grasos omega-3, hay uno que no podemos crearlo en el organismo que debe adquirirse con los alimentos. «Es el alfa-linolénico o ALA, un ácido graso esencial que se encuentra sobre todo en las nueces y en semillas de colza, soja, lino y margarinas. A partir de él se pueden crear otros ácidos grasos, que se encuentran sobre todo en el pescado azul y en el hígado del pescado blanco», detalla Pita.

«Una ración de 150 gramos de salmón aporta la cantidad semanal recomendada de omega-3 y la diaria aconsejada de vitamina D, además de minerales esenciales como el fósforo y el potasio y antioxidantes como el selenio y la vitamina E», aconseja Mario Sánchez, tecnólogo alimentario en SefiFood.