Sociedad

Colchicina, escudo efectivo frente a la infección grave por SARS-CoV-2

Un estudio multicéntrico con cerca de 5.000 pacientes ha demostrado que este fármaco centenario reduce las hospitalizaciones. Su coste mensual: tres euros

Doctor José López-Sendón, cardiólogo en el Hospital Materno-infantil de La Paz, en Madrid
Doctor José López-Sendón, cardiólogo en el Hospital Materno-infantil de La Paz, en MadridCipriano Pastrano DelgadoLa Razón

Fue en marzo de 2020, con el estallido de la pandemia, cuando un grupo internacional de investigadores, con 15 años de experiencia colaborando juntos en estudios multicéntricos, decidió ponerse manos a la obra para saber si un fármaco indicado para la gota y el infarto de miocardio, la colchicina, podía ser efectivo reduciendo la reacción exagerada del organismo ante la invasión del SARS-CoV-2. «Al tratarse de un medicamento centenario, cuya patente ya no beneficia a ningún laboratorio farmacéutico, la financiación dependía de instituciones públicas. Afortunadamente, obtuvimos fondos con mucha celeridad del Instituto de investigación de La Paz, del Ministerio de Sanidad de Quebec (Canadá) y de la Fundación Bill y Melinda Gates», explica José López Sendón, jefe de servicio de Cardiología del Hospital La Paz (Madrid). Él es el responsable del «brazo» español de este trabajo, el más grande del mundo en el que se ha probado un fármaco administrado oralmente a pacientes de Covid-19 que no han sido hospitalizados.

Y es que, hasta la fecha, había un vacío importante en el grupo de población que enferma de la infección, pero cuya evolución no reviste tanta gravedad como para ingresar en un hospital. Son esos millones de personas en todo el mundo que pasan la Covid-19 en su casa, aislados, monitorizados por los profesionales de atención primaria vía telefónica, y para los que el único remedio es «paracetamol y descanso». «Lo que queríamos conseguir con esta investigación es poder ofrecer una solución a estas millones de personas. Hasta ahora, se ha actuado por intuición en el modo de tratar a los pacientes de Covid-19, ya que todo era relativamente nuevo. También nosotros tuvimos una intuición, pero la única manera de demostrarla era a través de un ensayo clínico. Es el único modo de avanzar en Medicina. A través de esta herramienta se rompen tabúes de tratamientos que se creían beneficiosos y no lo son, y al contrario». Y este último es el caso de la colchicina, que ha mostrado reducir la progresión de la enfermedad y, en consecuencia, las hospitalizaciones, en un 25%, y la mortalidad, en un 40%. «Tratar a pacientes con riesgo de complicaciones con colchicina tan pronto como es el diagnóstico de Covid-19 es confirmado por una prueba de PCR, reduce el riesgo de desarrollar una forma grave de la enfermedad y, en consecuencia, reduce el número de hospitalizaciones», explica López Sendón, por lo que prescribir este fármaco «podría aliviar la problemas de congestión hospitalaria y reducir los costes sanitarios». «La colchicina es como un bombero que va apagando el fuego de la inflamación que a veces acompaña a la Covid-19. Una inflamación que puede ser incluso peor que la propia infección por el virus», señala Alberto Cecconi, adjunto de Cardiología del Hospital Universitario de La Princesa, que dirige un ensayo mucho más modesto, con 250 pacientes, patrocinado por la Sociedad Española de Cardiología, con el objetivo de determinar si la colchicina también puede ayudar a los enfermos hospitalizados. Por ahora, los perfiles que más pueden beneficiarse del tratamiento con este medicamento son los mayores de 70 años, los diabéticos y los que tienen alguna cardiopatía y/o enfermedad pulmonar.

Otro de los aspectos que no dejan lugar a dudas en lo que respecta a su futura aplicación es un excelente perfil coste-efectivo. «Estamos hablando de un tratamiento que alcanza su resultado a los 30 días, con un coste de tres euros por paciente. Para conseguir una mejoría similar en otras condiciones clínicas, como la gota o el infarto de miocardio, la terapia tiene que mantenerse durante uno o dos años, aplicando dosis mucho más altas de la que se ha usado en el estudio», explica el cardiólogo.

Siguientes pasos

Esta nueva indicación de la colchicina para la Covid-19 moderada aún se demorará unos meses (en el mejor de los casos), ya que los resultados del estudio aún están en la fase de discusión «por pares» (esto es, el debate científico al que se somete cualquier ensayo clínico riguroso antes de ser publicado en una revista de referencia). De ahí, pasará a ser evaluado por las agencias reguladoras competentes (la europea, EMA, y la AEMPS, en España), y, si todo sale como esperan los investigadores, los sanitarios podrán incluir pronto este medicamento centenario, seguro, efectivo, barato y universal en el arsenal terapéutico de la lucha contra la pandemia.