La exposición al polvo del Sáhara aumenta el riego de mortalidad cardiovascular

Diez microgramos por metro cúbico de aire disparan un 2% el peligro de fallecimiento

Fotografía, facilitadas por la NASA, de una calima de polvo del Sahara cubriendo las Islas Canarias capturada por satélite.
Fotografía, facilitadas por la NASA, de una calima de polvo del Sahara cubriendo las Islas Canarias capturada por satélite.

La exposición al polvo del Sahara aumenta el riesgo de mortalidad cardiovascular. Así lo concluye un estudio con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el que se destaca que la contaminación del aire constituye un grave problema de salud medioambiental. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), provoca millones de muertes cada año, principalmente en las grandes urbes, donde la población está expuesta a las emisiones de los automóviles y la industria.

El nuevo estudio, publicado en la revista Journal of Clinical Medicine, se basa en una revisión sistemática de estudios previos realizados en Asia, Europa, Oriente Medio y Norte de África y en el análisis de los resultados obtenidos en los mismos. Se trata del primer meta análisis sobre el impacto del polvo desértico en la enfermedad cardiovascular. “Evaluamos el impacto del polvo en la mortalidad cardiovascular, en el síndrome coronario agudo y en la insuficiencia cardiaca, englobando un total de 700.000 eventos cardiovasculares”, explica en un comunicado el investigador Sergio Rodríguez, de la Estación Experimental de Zonas Áridas, instituto de investigación del CSIC en Almería. Los resultados muestran que a nivel global existe una clara asociación entre la exposición al polvo desértico y la mortalidad cardiovascular, de forma que un aumento en la concentración de polvo desértico en el aire ambiente de 10 microgramos por metro cúbico está asociado a un aumento del 2% en el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

“El riesgo de mortalidad cardiovascular es más probable durante el primer y segundo día de la exposición al polvo desértico”, señala el doctor Alberto Domínguez Rodríguez, del Hospital Universitario de Canarias. El pasado 6 y 7 de febrero Europa sufrió una intensa oleada de polvo Sahariano que cubrió la nieve de los Pirineos de los Alpes de Naranja. En junio de 2020 el Caribe, Centroamérica y el Sur de Estados Unidos sufrieron el episodio de polvo del Sahara más intenso de las últimas décadas, y en febrero de 2020 Canarias sufrió un virulento episodio de polvo sahariano que obligó a cerrar el espacio aéreo del archipiélago durante dos días”.