Confirman que la cepa británica aumenta la mortalidad en un 61% respecto a otras variantes

Un estudio publicado en “Nature” demuestra que la variante B.1.1.7 no solo es más contagiosa, sino que también provoca una enfermedad más grave y letal

Demuestran que la variante B.1.1.7 no solo es más contagiosa, sino que también provoca una enfermedad más grave y letal
Demuestran que la variante B.1.1.7 no solo es más contagiosa, sino que también provoca una enfermedad más grave y letalPedro Puente HoyosEFE

La cepa británica se contagia más, pero también mata más. Un estudio publicado ayer en la revista científica “Nature” confirma que la variante del coronavirus denominada B.1.1.7 del SARS-CoV-2, conocida como la cepa británica por haber sido identificada por primera vez en Reino Unido, aumenta la mortalidad en comparación con mutaciones anteriores hasta en un 61%, según confirma una investigación realizada tras estudiar más de dos millones de pruebas del nuevo coronavirus y analizar más de 17.000 fallecimientos por Covid-19 en Reino Unido desde septiembre de 2020 hasta febrero de 2021.

Con la información aportada por un total de 4.945 fallecimientos, los investigadores del Centro de Modelado Matemático de Enfermedades Infecciosas, Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, estimaron que esta mutación resulta más contagiosa y que el riesgo de muerte asociado aumenta un 55% en comparación con las variantes previas, después de ajustar la edad, el sexo, la etnia y la estancia en residencias. De esta manera, según apunta el estudio, el riesgo absoluto de muerte con la variante B.1.1.7 para un hombre de 55 a 69 años pasa del 0,6% al 0,9% durante los 28 días posteriores a una prueba positiva. Sin embargo, según advierte la investigación, ese dato se obtuvo tomando como variante británica las infecciones en las que no se pudo detectar el gen S del coronavirus (con el marcador SGTF de fallo en la detección). Al corregir esta clasificación, los autores llegan a la conclusión de que existe un 61% más riesgo de fallecer asociado a la denominada variante británica, es decir, la B.1.1.7.

Aunque los investigadores no logran encontrar el por qué de este aumento, sí advierten que los contagios por esta nueva variante están vinculados con concentraciones virales más altas en hisopos nasofaríngeos, medidos por los valores de Ct de las pruebas de PCR, tal y como detallan en su estudio. Es decir, la presencia de una carga viral más alta podría justificar en parte el incremento de la letalidad. “Nuestro estudio sugiere que la variante B.1.1.7 no solo es más transmisible que las ya preexistentes del SARS-CoV-2, sino que también provoca una enfermedad más grave”.