«Los radiofármacos detectan recaídas precoces del cáncer de próstata»

Entrevista al doctor Antonio Maldonado, jefe del servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid

Entrevista con el doctor Antonio Maldonado, Hospital Universitario Quirónsalud Madrid
Entrevista con el doctor Antonio Maldonado, Hospital Universitario Quirónsalud Madrid FOTO: Luis Díaz La Razón

1. ¿Qué papel juega la Medicina Nuclear en el diagnóstico del cáncer?

Es crucial gracias al PET-CT Tomografía de Emisión de Positrones – Tomografía Computarizada, prueba que cambió la forma de hacer Oncología en los 90. Incorpora biomarcadores moleculares al diagnóstico por la imagen que son de gran importancia en la valoración de la biología molecular de los tumores. El más usado es un derivado de la glucosa, la FDG, que permite detectar de forma muy precoz el tejido tumoral en cánceres de gran prevalencia como son el de pulmón, mama, colon, linfomas, melanoma, ovario o páncreas entre otros. Otros biomarcadores moleculares PET de gran importancia, en especial en el tumor de próstata, es la colina, pero sobre todo el PSMA.

2. ¿Son pioneros en el uso de esta Medicina Nuclear?

Yo formé parte del primer Centro PET instalado en España (Centro PET Complutense, 1995) que además contaba con el primer ciclotrón productor de radiofármacos PET. El salto definitivo fue la aparición de la tecnología híbrida (PET-CT) en 1998 que permitió mejores y más rápidos diagnósticos. El Hospital Universitario Quirónsalud Madrid fue pionero, dentro de la sanidad privada, en la implantación de esta técnica diagnóstica desde su inauguración y ahora es líder destacado a nivel nacional en el diagnóstico de la imagen molecular.

3.¿Qué son los radiofármacos?

La Medicina Nuclear se basa en la administración bien por vía intravenosa u oral de radiofármacos al paciente. Un radiofármaco es la unión de un isótopo radioactivo (como el 99m Tecnecio o el 18 Flúor) a una molécula que es la que observaremos en las imágenes obtenidas. Son auténticos biomarcadores moleculares de la enfermedad. Cada radiofármaco debe pasar un estricto proceso de análisis antes de ser aprobado por la Agencia del Medicamento, teniendo una ficha técnica como cualquier otro producto farmacéutico. En la actualidad existen miles de radiofármacos, muchos de ellos disponibles en nuestro hospital. Dependiendo del isótopo, tienen fines diagnósticos o terapéuticos. Algunos cumplen ambas propiedades y se usan en Medicina desde los años 40. Es lo que se llama Theragnostic (THERApy+diaGNOSTIC) que cumple el lema «we treat what we see», tratamos lo que podemos ver), que en los últimos años está introduciéndose con gran fuerza en Oncología, en especial en los tumores neuroendocrinos y el cáncer de próstata.

4. ¿En qué otras patologías es efectiva la Medicina Nuclear?

Otros campos en los que los biomarcardores PET pueden ser útiles son la Neurología (detección precoz del alzhéimer, manejo del paciente con enfermedad de Parkinson, cirugía de la epilepsia, etc.), Traumatología (patología inflamatoria-infecciosa) y la Cardiología (valoración de áreas de revascularización cardiaca). Los biomarcadores moleculares utilizados en los equipos SPECT-CT (gammagrafías) permiten valorar la mayoría de los órganos y sistemas del organismo como son el metabolismo óseo, el sistema renal, el cardiovascular, el digestivo, la patología endocrinológica, etc. Mención especial merece la aplicación quirúrgica de la Medicina Nuclear gracias a su aportación en la cirugía radioguiada tanto convencional como robótica.

5. ¿Para qué tipo de pacientes está indicado el uso de radiofármacos?

Prácticamente para la mayoría. Hay, podemos decir, un radiofármaco por patología en donde podemos ayudar al diagnóstico y mejorar la vida de los pacientes.

6. ¿En qué casos resulta más efectivo su uso?

La Medicina Nuclear aborda la visión molecular de la enfermedad y permite algo clave como es el diagnóstico precoz y preciso que permitirá una actuación terapéutica en el momento donde realmente es eficaz. Dos ejemplos muy claros: el diagnóstico precoz del cáncer y del alzhéimer.

7. ¿Qué ventajas aporta para los sanitarios el uso de esta Medicina Nuclear?

Les permite tener diagnósticos rápidos y precoces que redundan en un mejor manejo de la enfermedad, con el beneficio que ello conlleva para el paciente. La Medicina Nuclear les proporciona algo tan importante como es el diagnóstico precoz de las patologías más prevalentes como son el cáncer, las demencias o las enfermedades cardiovasculares, por poner un ejemplo.

8. ¿Cuáles son los radiofármacos más prometedores?

Hay dos grandes campos donde la Medicina Nuclear está revolucionando el manejo de los pacientes: en alzhéimer, donde usamos biomarcadores PET para detectar placas de beta-amiloide y compuestos TAU que parecen ser los responsables de esta enfermedad. El PET permite detectar estos compuestos y valorar la respuesta a los tratamientos de los fármacos que se usan para combatirla. El otro gran campo es el cáncer de próstata. Aquí ha irrumpido con fuerza el biomarcador PET, llamado 18F-PSMA, que permite la detección de recidivas con niveles muy bajos de PSA (inferiores a 0.5 ngr/ml), cambiando el manejo terapéutico del paciente en más del 50% de los casos. También es de gran importancia para guiar la toma de biopsias para el diagnóstico conjuntamente con la RM y en la estadificación del paciente con cáncer de próstata de alto riesgo. La versión que usa para tratamiento es el 177 Lutecio-PSMA y especialmente el 225 Actinio-PSMA que están cambiando los algoritmos terapéuticos actuales en este tipo de pacientes.

9. ¿Cambiarán la forma de enfrentarnos al cáncer?

Es impensable concebir la Oncología sin el PET. Las dianas terapéuticas moleculares (como la inmunoterapia) no se pueden basar sólo en la imagen morfológica, sino que deben guiarse por la única prueba que permite un abordaje precoz y molecular de la enfermedad: la PET.

10. ¿Qué retos hay pendientes?

El desafío es encontrar nuevos radiofármacos que sean más específicos de cada tumor y que puedan aplicarse posteriormente biomarcadores terapéuticos dirigidos a la causa de la enfermedad. El theragnostic va a ser la gran aportación de la Medicina Nuclear en los próximos años, especialmente en el cáncer de próstata.