Ya es posible curar cálculos biliares en una única intervención

La técnica Label es por laparoscopia y resulta mínimamente invasiva

Curar cálculos biliares en una intervención
Curar cálculos biliares en una intervenciónQuirón Quirón

Aproximadamente uno de cada cinco pacientes con cálculos en la vesícula tiene también dichos cálculos en la vía biliar, que es el conducto por el que la bilis viaja desde el hígado al intestino para realizar la digestión de los alimentos. Estos cálculos pueden ocasionar problemas potencialmente graves, como por ejemplo la pancreatitis aguda. Pero ahora existe una alternativa terapéutica que permite tratar al mismo tiempo ambos problemas de forma mínimamente invasiva.

La razón está en una nueva técnica denominada Label, es decir, «la exploración laparoscópica de la vía biliar asistida por litotripsia láser para el tratamiento de los cálculos en la vía biliar. En concreto, consiste en fragmentar esos cálculos mediante disparos de láser a través de una fibra muy fina, con alta precisión. Con esto conseguimos solucionar todos los casos, incluso los más difíciles y complicados, que consisten en cálculos de gran tamaño o aquellos impactados en el final de la vía biliar», explica David Martínez Cecilia, miembro del equipo de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Quirónsalud Toledo, centro pionero que está desarrollando este novedoso procedimiento quirúrgico.

El tratamiento tradicional para atajar este problema consiste en dos o más intervenciones. «En primer lugar se intentan extraer las piedras mediante una o varias endoscopias, realizando un corte en el final del conducto biliar, llamada papila. Evidentemente, este procedimiento no está exento de riesgos. Después de esto, el paciente se marcha a casa y unas semanas después tiene que volver a ingresar en el hospital para someterse a la intervención de extirpación de la vesícula biliar. Se trata de un proceso complejo, con varios ingresos y convalecencias, y en ocasiones bajas laborales prolongadas», explica Martínez Cecilia. Por ello, la principal ventaja de la técnica Label es que «permite solucionar el problema en una sola intervención. Se realiza la extirpación de la vesícula y la extracción de las piedras del conducto biliar de una vez y siempre mediante laparoscopia, a través de cuatro incisiones menores de un centímetro. La operación suele durar una hora, y el paciente se recupera muy rápido y apenas sin molestias, por lo que la mayoría de afectados sólo pasa una noche en el hospital. Además, al disminuir el número de procedimientos, se reduce también la posibilidad de complicaciones».

La técnica Label se emplea habitualmente en pacientes con cálculos en la vesícula biliar y en los conductos biliares. Son pacientes que han tenido cólicos biliares o colecistitis (inflamación de la vesícula biliar), y en general otros problemas asociados como colangitis (infección de las vía biliares) y sobre todo pancreatitis agudas (inflamación del páncreas). «En ocasiones, la presencia de los cálculos en la vía biliar se descubre durante la propia intervención de extirpación de vesícula. En estos casos, es de gran ayuda disponer de esta técnica, pues nos permite solucionar los dos problemas de forma sencilla en la misma intervención. Esto hace que muchos afectados acudan a nuestro centro desde otras regiones para su operación de vesícula, ya que la disponibilidad de esta técnica les da la tranquilidad de que su problema será completamente resuelto con un solo ingreso», apunta el especialista.

Elevada tasa de éxito

A pesar de lo novedoso de este procedimiento, los datos de éxito resultan determinantes, ya que en los últimos 100 pacientes operados se ha logrado un porcentaje de éxito del 100%. «Gran parte de esa cifra se debe a la técnica Label y a otros avances tecnológicos, como los endoscopios ultrafinos, incluso menores a tres milímetros. En este tipo de cirugía es fundamental trabajar con la última tecnología. La Medicina, y especialmente la cirugía, avanzan muy deprisa», reconoce Martínez Cecilia, quien espera que «colaborar con otros centros para enseñar el empleo de esta técnica, pues hemos comprobado que mejora la vida de los pacientes».