Así es el chocolate que ayuda a adelgazar, reducir el estrés y mejorar la memoria

Hay que optar por el cacao más puro, rico en antioxidantes y en polifenoles

Chocolate
Chocolate FOTO: DREAMSTIME Dreamstime

La pandemia de la Covid-19 ha provocado un cambio en las costumbres alimentarias de muchos españoles. La incertidumbre vivida por la situación de este último año y el estrés derivado de la crisis del coronavirus han pasado factura física y mental y el chocolate, que hoy celebra su Día Internacional, se ha convertido en un antídoto frente a ello, hasta el punto de que durante los meses más estrictos de confinamiento, el consumo de chocolate aumentó un 32% en los hogares españoles, según datos de la empresa de investigación de mercados IRI.

Aunque popularmente se trata de un alimento propio de un capricho, existen argumentos científicos que avalan el hecho de que se trata de un potente antiestrés, lo que justifica el aumento de su ingesta durante estos meses. «Los antioxidantes que contiene reducen los niveles de cortisona, que es la hormona que regula el estrés; además aumentan las conocidas hormonas de la felicidad (los neurotransmisores triptófano y serotonina), lo que nos produce un momento placentero», explica Mónica Herrero, vicepresidenta del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Aragón. Sin embargo, tal y como aclara la experta, «también otros alimentos o circunstancias pueden lograr ese efecto de la misma manera o más , con lo cual no hay que comerlo como si fuera una pastilla anti estrés, ya que tomarlo en grandes cantidades no va hacer que mejoremos nuestro bienestar».

De hecho, la clave para que cumpla un efecto beneficioso para la salud está en saber elegir el tipo de chocolate y en controlar las cantidades ingeridas. El cacao natural es uno de los alimentos más ricos en polifenoles, compuestos naturales con propiedades antioxidante, antiinflamatoria y vasodilatadora. Además, aportan más de 50 nutrientes siendo una gran fuente de energía origen vegetal, fibra, vitaminas y minerales. Y no solo eso, ya que una investigación del CSIC demostró el año pasado que el consumo de cacao natural en niños y adolescentes les permite aumentar el flujo sanguíneo a nivel cerebral, lo que a su vez genera una mejora en la llegada de oxígeno y nutrientes al cerebro, favoreciendo así la memoria y la capacidad de concentración.

Por todo ello, ante la pregunta de qué tipo de chocolate elegir, «claramente hay que optar por aquel que tiene mayor porcentaje de cacao, es decir, el más negro. Uno del 70% ya sería bastante aceptable, pero mejor aún del 80% o 90%, mientras que pasa lo contrario con el blanco, que es todo manteca de cacao y azúcar. No hay que olvidar que el chocolate es un alimento energético con unas 600 kilocalorías por 100 gramos», matiza Herrero.

Mejor por la mañana

Sin embargo, los últimos hallazgos también apuntan a que el cacao podría tener un efecto quemagrasa, ya que una reciente investigación española dirigido por Marta Garaulet, catedrática de Fisiología de la Universidad de Murcia (UMU), y publicada el pasado mes de junio confirmó que comer chocolate con leche por la mañana entre mujeres posmenopáusicas ayuda a perder peso y bajar los índices de glucemia en este grupo de edad. Eso sí, Herrero advierte de que «hay que entender que los estudios concretos y pequeños no son extrapolables a la población en general».