¿La testosterona influye en el éxito?

Médico urólogo

"Muchas veces se cree que la testosterona en los hombres está relacionada con la posición socioeconómica, con los ingresos"
"Muchas veces se cree que la testosterona en los hombres está relacionada con la posición socioeconómica, con los ingresos" FOTO: TOBY MELVILLE REUTERS

Una nueva investigación ha encontrado poca evidencia de que la testosterona influya significativamente en las oportunidades de vida de hombres. De hecho, el estudio sugiere que, a pesar de los mitos sociales que rodean a la testosterona, podría ser mucho menos importante de lo que se piensa.

Muchas veces se cree que la testosterona en los hombres está relacionada con la posición socioeconómica, con los ingresos o las calificaciones educativas. Investigadores de las Ciencias de la Salud de la Universidad de Bristol han estudiado si la testosterona realmente afecta a la posición socioeconómica, o son las circunstancias socioeconómicas o el estado de salud las que afectan a la testosterona. Los hallazgos han sido publicados en julio en “Science Advances”.

Para aislar los efectos de la testosterona en sí, el equipo de investigación aplicó un enfoque llamado aleatorización mendeliana en una muestra de 306.248 adultos del Reino Unido del UK Biobank.

Esta investigación ha respaldado la idea generalizada de que la testosterona puede influir en el éxito al afectar al comportamiento. Existe evidencia de experimentos de que la testosterona puede hacer que una persona sea más asertiva o propensa a asumir riesgos, rasgos que pueden ser recompensados en el mercado laboral, por ejemplo durante las negociaciones salariales. Pero hay otras explicaciones. Por ejemplo, un vínculo entre una testosterona más alta y el éxito podría simplemente reflejar una influencia de la buena salud en ambos. Alternativamente, las circunstancias socioeconómicas podrían afectar los niveles de testosterona.

En resumen, unas cifras normales de testosterona pueden ser consecuencia de una buena salud dado que la obesidad, el estrés, la falta de ejercicio, la mala alimentación, etc. influyen a la baja en los niveles de esta hormona, particularmente en los hombres a partir de los 40-50 años en los que decrece paulatinamente. Los resultados sugieren que, a pesar de que hay mucha mitología que rodea a la testosterona, sus implicaciones sociales por sí solas pueden haber sido exageradas.