Las vacunas pierden eficacia y la variante Delta Plus se expande

Mientras se agolpan los signos inquietantes sobre un nuevo coletazo del virus, las autoridades sanitarias se ponen de perfil y mantienen en el limbo la mayor parte de las restricciones

Un enfermero entra en una sala donde se administran vacunas contra la gripe y terceras dosis de la vacuna contra la Covid-19
Un enfermero entra en una sala donde se administran vacunas contra la gripe y terceras dosis de la vacuna contra la Covid-19 FOTO: Jorge Gil Europa Press

Como en todo en esta vida, en materia de Salud Pública hay dos formas de actuar. La primera consiste en atisbar los problemas en el horizonte y adelantarse a ellos antes de que lleguen con medidas de choque dirigidas a minimizar su impacto. La segunda no tiene nada que ver con la anticipación y sí con la improvisación. Consiste en empezar a poner soluciones cuando el problema ya ha llegado.

Durante la mayor parte de la crisis del coronavirus esta última ha sido la nota dominante con un resultado de todos conocidos: España figura en el top diez mundial de países con más contagios y también se encuentra en el grupo de cabeza de fallecimientos por millón de habitantes. Lejos de aprender de los errores, que se sucedieron desde la primera a la quinta ola, ahora se están volviendo a repetir.

Mientras se agolpan los signos inquietantes sobre un nuevo coletazo del virus, las autoridades sanitarias se ponen de perfil y mantienen en el limbo la mayor parte de las restricciones. ¿Qué signos son? Variopintos. El primero, y quizás más importante, es que las vacunas parecen perder eficacia con el paso del tiempo, como reconoce el propio Ministerio de Sanidad en un informe que no ha hecho público. Esto explicaría, por ejemplo, la explosión de casos de Covid en países como Reino Unido, que fue el primero en inmunizar a su población, y posiblemente también en Europa del Este, que está sufriendo una nueva ola de alto impacto en términos de infecciones, ingresos hospitalarios y fallecimientos. A estos hechos hay que sumar la irrupción de la nueva variante Delta Plus, mucho más transmisible que la original. ¿A qué esperan Sanidad y las autonomías para tomar medidas?