Los médicos advierten de la avalancha de covid persistente tras el contagio con Ómicron

«Contagiarse no sale gratis, porque la mayoría de los que padecemos covid prolongado lo pasamos en su momento de manera leve», recuerdan los afectados

La pandemia sigue imparable con cifras que logran escapar a todas las previsiones. Pero esos números, por mucho que nos hayamos acostumbrado a escucharlos, son personas que engrosan la lista de pacientes de una enfermedad que va más allá de un simple catarro. De hecho, tal y como alertan los expertos consultados por A TU SALUD, todo apunta a que la variante Ómicron, aunque resulta menos letal, también deja tras de sí un arriesgado rastro de covid persistente. «Sin lugar a duda, Ómicron también provoca esta enfermedad», asevera tajante el doctor Joan B. Soriano, médico epidemiólogo del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid, encargado de liderar un grupo de expertos internacionales que han consensuado la primera definición de covid persistente.

Y para muestra un botón, pues, aunque todavía es muy pronto para tener datos oficiales y una perspectiva completa, «en la consulta post-covid de la Dra. Celeste Marcos ya seguimos a 700 pacientes, incluyendo Ómicron», asegura el doctor Soriano. Esta percepción también la comparte el doctor Lorenzo Armenteros, portavoz Covid-19 de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), quien constata que «en estas últimas semanas sí estamos viendo que en algunas personas se alargan los síntomas provocados por la infección, principalmente manifestaciones de las vías respiratorias altas. En concreto, mantienen la tos y la afonía semanas después del contagio, así como el dolor de garganta, la mucosidad nasal y una obstrucción similar a una rinitis o una sinusitis. Esto nos lleva a pensar, por la experiencia acumulada, que Ómicron también provocará covid persistente. Sin embargo, aún es temprano para catalogarlos como tal, pues la propia definición de la enfermedad implica que pasen al menos dos meses desde el contagio».

Con este negro horizonte, el gran problema al que nos enfrentamos con la aparición de estos síntomas prolongados es que el elevado nivel de contagio actual se traduce en cifras de posibles futuros pacientes con covid persistente totalmente abrumadoras: «Estamos comprobando que la permanencia de esos síntomas ocurre en una proporción similar a la de otras olas, es decir, entre el 10 y el 15% de los pacientes, una cifra que podría ser mucho mayor, dado que un gran número de personas no está pudiendo acceder a las consultas. Esto se traduce en un dato muy alarmante al que nos enfrentamos con gran incertidumbre», advierte Armenteros.

En todo tipo de afectados

Ya se han dado pasos en el abordaje de la covid persistente, pues «desde verano de 2021 la Guía Clínica para la Atención al Paciente covid persistente ha sido consensuada por 52 sociedades médicas y científicas», recuerda el doctor Soriano. Pero todavía quedan muchas lagunas por resolver, como el origen de la enfermedad. «Y sin saber la causa resulta muy difícil atajar las consecuencias, pero las posibles razones que creemos que están detrás de su aparición son independientes de la gravedad con la que cursa la infección», recuerda la doctora Esther del Corral, internista y portavoz de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). «Se barajan hipótesis como que el virus queda acantonado en el organismo o que altera la inmunidad, por lo que puede aparecer en cualquier persona que haya pasado la infección», advierte el doctor Armenteros.

Advertencia de otros pacientes

Por ello, quienes sufren en primera persona esta nueva enfermedad alzan la voz: «Contagiarse no sale gratis. Es un error frivolizar con esta variante, porque la mayoría de los que padecemos covid persistente lo pasamos en su momento de manera leve», alerta María Eugenia Díez, enfermera y portavoz del colectivo Long-Covid ACTS.

Por ello, el doctor Soriano critica la ligereza con la que se quiere tratar a Ómicron: «El debate sobre la supuesta levedad de esta nueva variante es estéril. En nuestro servicio de Neumología hace seis semanas teníamos dos pacientes covid ingresados, y estos días ya tenemos 90, la gran mayoría por Ómicron. Algunos de ellos requerirán UCRI, otros UCI y otros morirán. Ni nosotros ni estos pacientes ni sus familiares creemos que sea menos grave que otras».

Colapso sanitario

Es una cuestión de matemáticas: «Si se han contagiado casi tres millones de personas por el momento en esta ola, en el mejor de los casos y con la previsión de que solo afectase al 10% de ellos, estaríamos hablando ya de 300.000 pacientes que tendrían que convivir con algún tipo de secuela a largo plazo. Algunas de ellas son más incapacitantes que otras, pero siempre implican un coste emocional, económico, laboral y social», advierte la doctora Del Corral, quien insiste en que se trata de «un factor de estrés tremendo para un sistema sanitario ya de por sí saturado». Y es que no hay que olvidar que eso se sumaría a «los miles de pacientes que seguimos arrastrando problemas desde hace más de un año, sin llegar a sentirnos todavía bien, con pruebas y consultas de diferentes especialidades y sin solución para una enfermedad en la que apenas se ha avanzado nada», lamenta María Eugenia Díez, enfermera de UCI del Hospital 12 de Octubre de Madrid.