Confirman que realizar terapia hormonal aumenta la supervivencia del tumor de próstata

Un metanálisis publicado en «The Lancet Oncology» avala el uso de la terapia hormonal en todos los tipos de este tumor masculino

Los hombres con cáncer de próstata de riesgo intermedio y alto tienen una mayor tasa de supervivencia al agregar la terapia hormonal a la radioterapia
Los hombres con cáncer de próstata de riesgo intermedio y alto tienen una mayor tasa de supervivencia al agregar la terapia hormonal a la radioterapia FOTO: La Razón VITHAS MEDIMAR

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en España, por encima incluso del cáncer de mama, colon o pulmón, lo que demuestra la importancia de que los varones deben realizar revisiones periódicas de Urología a partir de los 50 años. Y es que este tumor masculino se encuentra entre las cinco principales causas de muerte relacionadas con esta enfermedad, a pesar de que, en la mayoría de los casos, el cáncer de próstata se puede tratar con éxito. Y ahora hay una explicación más, ya que los hombres con cáncer de próstata de riesgo intermedio y alto tienen una mayor tasa de supervivencia al agregar la terapia hormonal a la radioterapia, ya sean varones jóvenes como mayores, y en pacientes tratados con dosis más bajas y más altas de radioterapia, según ha desvelado un estudio publicado en la revista científica «The Lancet Oncology» impulsado por la University Hospitals (UH) y Case Western Reserve University, ambas en Estados Unidos.

En concreto este nuevo informe ha recopilado datos de pacientes de todos los ensayos aleatorios que se han realizado en el mundo para llevar a cabo un metanálisis del impacto de varias estrategias de intensificación del tratamiento utilizando terapia hormonal con radioterapia para el cáncer de próstata localizado. Y la principal conclusión a la que han llegado los investigadores es que la tasa de supervivencia en hombres con cáncer de próstata mejora con la prolongación de la terapia hormonal adyuvante a la radioterapia. Este beneficio se observó tanto en los varones jóvenes como en mayores, así como en aquellos que fueron tratados con dosis más bajas y más altas de radioterapia y en hombres con cáncer de próstata de riesgo intermedio y alto.

Además, se ha observado que la prolongación de la terapia hormonal neoadyuvante antes de la radioterapia no benefició a los hombres en ninguno de los resultados medidos. Según los investigadores, este hallazgo es importante porque algunos países dan duraciones prolongadas de la terapia hormonal antes de la radioterapia. «Ahora tenemos estimaciones que muestran el beneficio de agregar y prolongar la terapia hormonal adyuvante para subgrupos de pacientes clínicamente relevantes. Nuestro equipo demostró que tratar a un grupo de aproximadamente diez a 15 hombres con terapia hormonal o terapia hormonal adyuvante extendida, durante al menos 18 meses, evitó que un hombre desarrollara enfermedad metastásica diez años después del tratamiento. Esto depende de los factores específicos del paciente y del tumor, pero nos brinda una estimación más precisa con la que trabajar cuando se trata de recomendar opciones de tratamiento», asegura el autor principal, Daniel Spratt.

En este análisis se han incluido doce ensayos aleatorios. El equipo de investigación ahora tiene más de 20 ensayos a su alcance, y ese número continúa creciendo gracias a la información aportada por diferentes grupos de investigación del mundo. Por ello, los próximos pasos de esta investigación irán dirigidos a utilizar esta información para investigar preguntas clínicamente relevantes adicionales con respecto a la dosis óptima de radioterapia, el fraccionamiento, el uso de radioterapia de los ganglios pélvicos y la extensión de los estudios a los estados de enfermedad avanzados y recurrentes.

La importancia de la alimentación

El papel del microbioma intestinal, es decir, las millones de bacterias que tenemos en el intestino, en la salud resulta cada vez más obvio. Ahora, investigadores de la Clínica Cleveland, en Estados Unidos, han demostrado por primera vez que las moléculas vinculadas a la dieta en el intestino están asociadas con el cáncer de próstata agresivo, lo que sugiere que las intervenciones dietéticas pueden ayudar a reducir el riesgo, según se ha publicado en la revista «Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention».

Este importante hallazgo se ha logrado a través del análisis de casi 700 pacientes y pueden tener implicaciones clínicas para el diagnóstico y la prevención del cáncer de próstata más letal. «Descubrimos que los hombres con niveles más altos de ciertas moléculas relacionadas con la dieta son más propensos a desarrollar un cáncer de próstata agresivo», afirma la doctora Nima Sharifi, directora del Centro de Investigación de Enfermedades Genitourinarias de la Clínica Cleveland. «A medida que continuamos nuestra investigación en este campo, nuestra esperanza es que un día estas moléculas puedan utilizarse como biomarcadores tempranos del cáncer de próstata y ayuden a identificar a los pacientes que pueden modificar su riesgo de enfermedad haciendo cambios en la dieta y el estilo de vida», añade.