Cómo recuperar más ovocitos en pacientes con una baja respuesta ovárica

Uno de los mayores retos actuales de la medicina reproductiva es conseguir un número adecuado de óvulos para el éxito de una FIV en pacientes con baja respuesta ovárica

El doctor Jan Tesarik y la doctora Raquel Mendoza Tesarik recomiendan ciclos de estimulación continuada para las mujeres con baja reserva ovárica
El doctor Jan Tesarik y la doctora Raquel Mendoza Tesarik recomiendan ciclos de estimulación continuada para las mujeres con baja reserva ovárica FOTO: Archivo de Clínica MARGen

El problema de la paciente baja respondedora por uno u otro motivo, como puede ser una edad avanzada; insuficiencia ovárica prematura; enfermedades como la endometriosis; factores genéticos; tratamientos anticancerígenos como la quimioterapia y la radioterapia; intervenciones quirúrgicas en los ovarios; hábitos de vida poco saludables e incluso contaminación ambiental; entre otros, se repite a lo largo del desempeño diario de la reproducción asistida. Estas mujeres, que pueden ser de cualquier edad, suelen incluirlas en las clínicas de fertilidad en un cajón de sastre en el que parece ser que su única opción es una donación de óvulos, pero son muchas las que deciden luchar, a pesar de los bajos porcentajes de éxito, por ser madres con sus propios óvulos, y es, entonces, cuando comienza para ellas una intensa búsqueda de centros que les ofrezcan tratamientos para su problema.

En la práctica clínica, en estos casos, una de las mejores opciones terapéuticas disponibles actualmente es la acumulación y vitrificación de los ovocitos, pudiendo requerir una cantidad variada de ciclos de estimulación hasta obtener un número adecuado de ovocitos que amplíe las posibilidades de embarazo a la hora de realizar una FIV. La vitrificación permite acumular ovocitos procedentes de distintos ciclos realizados, de modo, que se contará con más embriones para seleccionar y transferir lo que aumenta el porcentaje de éxito. Esta técnica se asocia a una mayor tasa de recién nacidos en mujeres de baja reserva ovárica, lo que respalda este tratamiento.

Para obtener información sobre esta opción, hemos preguntado a los directores de la Clínica MARGen, el Dr. Jan Tesarik y la Dra. Raquel Mendoza Tesarik, una clínica reconocida mundialmente no solo por ser pionera en muchos de los tratamientos de fertilidad que hoy día son habituales, sino por tratar, con un resultado de éxito muy alto, los llamados casos difíciles, entre los que se encuentran la infertilidad causada por una baja respuesta ovárica.

Según la experiencia de estos dos reputados doctores, en los casos en los que la paciente, tras explicarle detalladamente y sinceramente lo difícil que es conseguir un embarazo con óvulos propios teniendo una baja reserva ovárica, decide hacer una acumulación de ovocitos, lo más indicado es conseguir un mayor número de óvulos en el menor tiempo posible, para lo cual aplican una estrategia de doble estimulación ovárica, conocida como DuoStim, que permite acortar los tiempos en la consecución de un número adecuado de ovocitos, y, si es posible, del ansiado embarazo. Es un protocolo en el que se realizan dos estimulaciones y dos recogidas ovocitarias durante un único ciclo menstrual — unos 28 días—, la primera estimulación es en fase folicular y la segunda en fase lútea.

Ecografía en 3D de un ovario con dos folículos pequeños
Ecografía en 3D de un ovario con dos folículos pequeños FOTO: Archivos de Clínica MARGen

El doctor Jan Tesarik, quien además de director de la Clínica MARGen, fue uno de sus fundadores, declara: «En los casos de las mujeres con una baja respuesta ovárica a la estimulación hormonal, la previa estimulación suele producir el crecimiento de pequeños folículos, no utilizables al momento, pero listos para seguir creciendo si la estimulación continúa. En los protocolos convencionales, estos folículos pequeños son “sacrificados” porque esperar su evolución completa pondría en riesgo la calidad de los óvulos en los folículos más grandes, supuestamente los de mejor calidad.

»Esto crea un dilema: puncionar los folículos más grandes, generalmente menos numerosos, y sacrificar los chicos o sacrificar los grandes —que degenerarán con el tiempo de espera— y enfocarse en los pequeños. La estimulación continuada resuelve este problema, aunque todos los óvulos o embriones resultantes tienen que ser congelados. En esta situación se aspiran solo los folículos más grandes durante la primera fase de estimulación, mientras que los folículos más chicos no se tocan y se dejan crecer durante una estimulación continuada. De hecho, la inducción de la ovulación para obtener óvulos de los folículos más grandes aumenta la capacidad de crecimiento de los folículos chicos si la estimulación continúa.

»Varios estudios demuestran que la estimulación continuada después de la primera punción suele obtener un número más elevado de óvulos, dura menos tiempo y necesita menos medicamentos, por lo cual ahorra tiempo, dinero y molestias a las pacientes».

Por su parte, la doctora Raquel Mendoza Tesarik añade y recalca la importancia de utilizar un protocolo muy personalizado en este tratamiento de estimulación continuada, ya que son muy variadas las causas de una baja reserva ovárica, lo que implica que cada caso es único.

Como conclusión a lo expuesto, podría decirse que la estimulación ovárica continuada es una estrategia muy segura y que ha demostrado mejores resultados de FIV con óvulos propios en mujeres con baja reserva ovárica. Además, ayuda a invertir menos tiempo en el proceso del tan ansiado embarazo con óvulos propios, por lo que es, por tanto, un protocolo de especial utilidad en estos casos de baja reserva ovárica, puesto que optimiza las posibilidades de éxito.