Opinión

Prevenir los accidentes cerebrovasculares recurrentes

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L a fibrilación auricular es el mayor riesgo que tienen aquellas personas que ya han sufrido un accidente cerebrovascular. Detectarla a tiempo y tratarla es la mejor opción para prevenir otro evento de este tipo, según un trabajo presentado en el marco de la última reunión de la European Heart Rhythm Asocciation (EHRA), en Copenhague.

La doctora Barbara Ratajczak-Tretel, del Østfold Hospital Trust, en la localidad noruega de Sarpsborg, es la autora de este trabajo en cuyas conclusiones se dice que cerca de un tercio de los pacientes con un accidente cerebrovascular de causa desconocida tienen un trastorno del ritmo cardíaco que puede tratarse para prevenir otro accidente cerebrovascular.

En el estudio, a los pacientes con accidente cerebrovascular se les controló el ritmo cardíaco durante 12 meses con un diminuto dispositivo implantado que se insertó por vía subcutánea sobre el corazón con anestesia local.

«Más del 90% que tenían fibrilación auricular carecían de síntomas», puntualiza esta doctora para, seguidamente, apostillar que «para muchos pacientes, la fibrilación auricular no se habría diagnosticado ni tratado sin el control continuo, lo que les pondría en riesgo de sufrir otro accidente cerebrovascular».

Este trabajo observacional prospectivo involucró a 259 pacientes sin antecedentes documentados de fibrilación auricular de hospitales noruegos, daneses y suecos.

La doctora Ratajczak-Tretel destaca que aquellos con fibrilación auricular deben recibir anticoagulantes orales, «pero se necesita un diagnóstico definitivo antes de que se puedan recetar estos fármacos. La fibrilación auricular puede ser transitoria y asintomática, lo que dificulta su detección».