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¿Puede su tipo de sangre predecir el riesgo de sufrir un derrame cerebral antes de los 60?

Representación artística de la sangre
Representación artística de la sangre FOTO: Qimono / Pixabay Creative Commons

El número de personas con accidentes cerebrovasculares tempranos está aumentado. Y sin embargo, hay poca investigación sobre sus causas. Esto es lo que le llevó a Steven J. Kittner, profesor de Neurología y neurólogo del Centro Médico de la Universidad de Maryland, a analizar si el tipo de sangre que cada uno tiene podría estar relacionado con tener un mayor o un menor riesgo.

Tras hacerse esta pregunta, Kittner y su equipo realizaron un metaanálisis, publicado hoy en «Neurology», y que incluyó todos los datos disponibles de estudios genéticos centrados en accidentes cerebrovasculares isquémicos, que son causados por un bloqueo del flujo sanguíneo al cerebro, que ocurre en adultos jóvenes menores de 60 años.

En concreto, los investigadores realizaron el estudio realizando un metaanálisis de 48 estudios sobre genética y accidente cerebrovascular isquémico que incluyó a 17.000 pacientes con accidente cerebrovascular y casi 600.000 personas de los grupos de control sanos que nunca habían experimentado un accidente cerebrovascular.

A continuación, analizaron todos los cromosomas recolectados para identificar variantes genéticas asociadas con un accidente cerebrovascular y encontraron un vínculo entre el accidente cerebrovascular de inicio temprano, que ocurre antes de los 60 años, y el área del cromosoma que incluye el gen que determina si un tipo de sangre es A, AB , B o O.

El estudio encontró que las personas con un accidente cerebrovascular temprano tenían más probabilidades de tener el tipo de sangre A y menos probabilidades de tener el tipo de sangre O (el tipo de sangre más común), en comparación con las personas con un accidente cerebrovascular tardío y las personas que nunca tuvieron un accidente cerebrovascular.

Tanto el accidente cerebrovascular temprano como el tardío también tenían más probabilidades de tener sangre tipo B en comparación con los controles.

Después de ajustar por sexo y otros factores, los investigadores encontraron que aquellos que tenían el tipo de sangre A tenían un 18% más de riesgo de sufrir un derrame cerebral temprano que las personas con otros tipos de sangre.

Y que aquellos que tenían el tipo de sangre O tenían un riesgo 12% menor de sufrir un derrame cerebral que las personas con otros tipos de sangre.

“Nuestro metaanálisis analizó los perfiles genéticos de las personas y encontró asociaciones entre el tipo de sangre y el riesgo de accidente cerebrovascular de aparición temprana. La asociación del tipo de sangre con el accidente cerebrovascular de aparición tardía fue mucho más débil que la que encontramos con el accidente cerebrovascular temprano”, dijo el co-investigador principal del estudio, Braxton D. Mitchell, profesor de Medicina en la citada universidad.

Los investigadores enfatizaron que el aumento del riesgo fue muy modesto y que las personas con sangre tipo A no deberían preocuparse por tener un accidente cerebrovascular de aparición temprana ni participar en exámenes de detección o pruebas médicas adicionales en función de este hallazgo.

“Todavía no sabemos por qué el tipo de sangre A conferiría un mayor riesgo, pero es probable que tenga algo que ver con los factores de coagulación de la sangre, como las plaquetas y las células que recubren los vasos sanguíneos, así como con otras proteínas circulantes, todas las cuales juegan un papel papel en el desarrollo de coágulos sanguíneos”, dijo el Dr. Kittner.

Estudios anteriores sugieren que las personas con un tipo de sangre A tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar coágulos de sangre en las piernas, lo que se conoce como trombosis venosa profunda. “Claramente necesitamos más estudios de seguimiento para aclarar los mecanismos del aumento del riesgo de accidente cerebrovascular”, agregó.

El comunicado recoge que el estudio fue apoyado por los Institutos Nacionales de Salud y el Departamento de Asuntos de Veteranos y que investigadores de más de 50 instituciones de todo el mundo has sido coautores de este estudio.