Informe

Las virtudes de la farmacia rural llegan al Senado

Las boticas producen un impacto económico de 1.600 millones de euros

Cristina Narbona y Jesús Aguilar durante la presentación del informe
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La farmacia rural, además de ser una infraestructura sanitaria esencial, contribuye a fijar población, en especial femenina y en edad de trabajar, y favorece el empleo, posicionándose así como un actor fundamental para hacer frente al reto demográfico. Estas son algunas de las conclusiones del informe «Aportación de valor del modelo de Farmacia a la cohesión social y el reto demográfico», elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) que presentado en una jornada celebrada en el Senado.

Durante la inauguración de la misma, la vicepresidenta primera del Senado, Cristina Narbona agradeció la «labor imprescindible» llevada a cabo por los farmacéuticos durante la pandemia, añadiendo que «no solamente es evidente el papel que juegan las farmacias en términos de cohesión social y territorial y de apoyo al sistema de salud pública, sino también incluso desde el punto de vista de la actividad económica y de la creación de empleo».

Por su parte, el presidente del Consejo General de Farmacéuticos (Cgcof), Jesús Aguilar, destacó también estos valores señalando también que «el modelo de Farmacia es un ejemplo de cohesión social, igualdad y equidad en el acceso a los medicamentos y productos sanitarios, una conquista social de todos los ciudadanos».

23.000 empleos

Los datos del informe presentado en el Senado reflejan que las farmacias rurales producen un impacto económico de 1.600 millones de euros anuales, con un efecto multiplicador superior al de otros sectores productivos, lo que pone de manifiesto la capacidad tractora de la farmacia sobre otras actividades. Además, concluye que estas farmacias aportan 23.600 empleos a jornada completa y, por cada euro que generan, el conjunto de la economía española se beneficia en 4,30 euros, mientras que por cada empleo se favorece la creación de otros 3,26 puestos de trabajo a jornada completa.

El encargado de presentar el estudio fue Diego Vizcaíno, socio director de AFI, quien destacó que «los datos reflejan que estas farmacias potencian la cohesión social al ofrecer los mismos servicios asistenciales que en las ciudades, pero sin embargo se enfrentan a situaciones adversas en el desarrollo de su actividad, relacionadas con problemáticas sociodemográficas, económicas y de infraestructuras que han situado a muchas al límite de la viabilidad económica».