Informe

Los casos de tosferina se disparan en Europa

Se multiplican por más de diez los casos registrados desde enero de 2023, tal y como alerta el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades

Vacuna de gripe en niños
La única manera de frenar el avance de casos es la vacunaciónFREEPIKFREEPIK

La tosferina está al alza en la Unión Europea. Desde enero de 2023 y hasta abril de 2024, los países de la UE han notificado casi 60.000 casos (más de 25.000 en 2023 y de 32.000 entre enero y marzo de 2024). Es decir, un aumento de más de 10 veces en comparación con los casos registrados en 2022 y 2021, tal y como alerta el último informe del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

Se trata de una enfermedad endémica en la UE y en todo el mundo que causa brotes importantes cada tres-cinco años, incluso en países con una alta cobertura de vacunación, lo que supone todo un desafío para la salud pública.

Para el ECDC, los niveles elevados de casos de tosferina pueden estar relacionados con una serie de factores, como las personas que no están vacunadas o que no tienen las vacunas actualizadas, la menor inmunidad y la disminución del refuerzo natural en la población general durante la pandemia de la Covid-19.

Si bien los bebés corren el mayor riesgo de sufrir resultados graves y muerte, los adultos mayores y las personas de cualquier edad con problemas de salud subyacentes también enfrentan un mayor riesgo de enfermedades graves y hospitalización.

La única manera de frenar el avance de casos es la vacunación. Por eso, las autoridades sanitarias recomiendan inocularse. Los bebés menores de seis meses, no vacunados o parcialmente vacunados, enfrentan el mayor riesgo de sufrir enfermedades graves, y la mayoría de las hospitalizaciones y muertes relacionadas con la tosferina ocurren en este grupo de edad vulnerable.

"El aumento de casos de tosferina en toda Europa muestra la necesidad de estar atentos. Es una enfermedad grave, especialmente en los bebés. Disponemos de vacunas seguras y eficaces que pueden prevenirlo. La vacunación es nuestra herramienta clave para ayudar a salvar vidas y evitar que la enfermedad se propague aún más”, recuerda Stella Kyriakides, comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria de la UE.

“A medida que abordamos esta epidemia, es esencial recordar las vidas que están en juego, especialmente las de nuestros pequeños. Las vacunas contra la tos ferina han demostrado ser seguras y eficaces, y cada acción que tomamos hoy moldea la salud del mañana. Tenemos la responsabilidad, como padres o como profesionales de la salud pública, de proteger al grupo más vulnerable del impacto mortal de esta enfermedad”, añade Andrea Ammon, directora del ECDC.

Croacia, Dinamarca y Luxemburgo registraron la mayor incidencia de casos en niños de 10 a 14 años, seguidos por adolescentes de 15 a 19 años. República Checa y Eslovenia tuvieron una mayor incidencia en adolescentes de 15 a 19 años, seguidos por niños de 10 a 14 años.

En España, los lactantes tuvieron la mayor incidencia en 2023, y a principios de 2024, los niños de 10 a 14 años tuvieron un repunte, al registrar una mayor incidencia.

Disparidades en los programas de vacunación

Las recomendaciones para una dosis de refuerzo para adolescentes y adultos varían entre países. Mientras que Croacia, Dinamarca, Malta, Países Bajos, Portugal y España no tienen ninguna recomendación para una dosis de refuerzo en adolescentes, el resto de países lo recomiendan para adolescentes (10-16 años).

Además, Austria, Bélgica, Finlandia, Chipre, Francia, Finlandia, Alemania, Grecia, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Noruega, Eslovenia y Polonia también recomiendan una dosis de refuerzo a los adultos.

En concreto, Austria, Bélgica, Chipre, Grecia, Italia, Luxemburgo, Noruega y Polonia recomiendan una dosis de refuerzo para adultos cada 10 años. En Francia, en cambio, se recomienda una dosis para personas de 25 a 39 años, seguida de una dosis de refuerzo cada 10 años. En Liechtenstein y Finlandia, se recomienda la dosis de refuerzo para adultos a los 25 años. En República Checa y Alemania se recomienda una dosis de refuerzo en la edad adulta.