Psicología

¿Qué es el duelo genético en reproducción asistida?

La renuncia a los propios genes para lograr el embarazo puede causar sentimientos intensos de tristeza o miedo en los padres

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La Fecundación In Vitro (FIV) con ovodonación es actualmente una de las técnicas con mejores tasas de éxito dentro de la medicina reproductiva en España. De hecho, el porcentaje de embarazos por ovodonación alcanza el 60% después de una primera transferencia embrionaria y puede aumentar a un 90% en los siguientes intentos. De los 339.206 niños que nacieron en España en 2020, un 10% (33.231) llegó al mundo gracias a a técnicas de reproducción asistida. De estos, el 60% se concibieron mediante fecundación in vitro, el 28%, por ovodonación, el 10%, por inseminación artificial y el 2% por embriodonación.

Estos tratamientos de fertilidad permiten la consecución del embarazo a madres que no pueden lograrlo con sus propios óvulos. A pesar de su elevada tasa de éxito, que se debe a que los óvulos donados proceden de una mujer joven y sana y con características similares a la madre gestante, algunas mujeres y parejas siguen teniendo dudas o miedos por tener que renunciar a su carga genética para tener un hijo.

Pero esta renuncia a los propios genes puede generar en las pacientes lo que se denomina "duelo genético", un estado emocional caracterizado por sentimientos intensos de la tristeza y miedo que suele aparecer en los casos en los que el embrión carece del aporte genético de la madre gestante.

David González, psicólogo de Ginemed Madrid, comenta que para superarlo es importante saber que lo genético no se debe exclusivamente al ADN heredado de un óvulo o un espermatozoide. Existen otros

factores externos que pueden influir en los genes, como los hábitos de vida o la interacción madre e hijo durante la gestación.

"El duelo genético puede ser transitado y superado de una manera saludable de la mano de un acompañamiento psicológico especializado. La importancia de dicho acompañamiento radica en crear un espacio que permitirá a la pareja o paciente reflexionar sobre la decisión de convertirse en madre/padre, expresar sus miedos y dudas en un ámbito de confianza, recibir información de calidad, identificar sus creencias sobre la maternidad/paternidad, cuestionar mandatos sociales y generar recursos internos para afrontar elproceso de aceptación de la donación. El objetivo de este espacio es que la madre o pareja pueda cambiar su perspectiva, valorando la situación como una oportunidad y no como una pérdida, ya que ser padres va mucho más allá de los genes”, destaca.

Ser madre o padre es un proceso que se construye día a día desde el momento en que se toma la decisión. La búsqueda de un bebé ya es un proceso sumamente emocional que requiere de mucha energía. Por lo tanto, es habitual que las mujeres y parejas que no logran conseguir un embarazo después de varios intentos manifiesten algunos síntomas de duelo. “Especialmente en los casos de tratamientos de reproducción asistida con ovodonación, la madre o la pareja suele experimentar algunos sentimientos negativos como consecuencia de la renuncia a su carga genética, como culpabilidad, rechazo, miedo, ansiedad, e incluso pérdida de autoestima y de confianza”, explica el especialista.

Para lidiar con estas emociones, además de consultar con un experto si se hacen demasiado intensas en el día a día, González ofrece una serie de consejos:

- Mantener el cuerpo saludable a través de buenos hábitos de vida.

- Expresar todas las emociones sin miedo al juicio: el acompañamiento psicológico ofrece un espacio de confianza con el objetivo de poder tratar todas las emociones que estén atravesando al paciente.

- Interactuar con el bebé que está creciendo en el interior: esta interacción puede generarse a través de comunicación verbal y/o contacto físico, ya sea hablando o acariciando el vientre.

- Compartir las emociones con la familia y los amigos. Sería importante que los familiares y amigos estuvieran disponibles para escuchar y comprender, pero sin juzgar ni cuestionar los sentimientos de las pacientes