Polémica

A vueltas con la educación sexual

En muchos centros ya se instruye a las crianzas sobre atracción y estimulación sexual

Niños estudiando en el colegio.
Niños estudiando en el colegioJesús G. FeriaLa Razón

Generaron polémica las declaraciones de Irene Montero a propósito de la educación sexual de los niños. Vuelve esa polémica como consecuencia de que la ONU, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Rutgers, respaldan una campaña global sobre la educación en sexualidad de los niños pequeños en primaria. El gobierno de Biden se ha puesto a la cabeza del programa, pero es algo que están implementando todos los gobiernos.

Irene Montero dijo: «Todos los niños, las niñas, les niñes de este país tienen derecho a conocer su cuerpo, a saber que ningún adulto puede tocar su cuerpo si ellos no quieren, y que eso es una forma de violencia. Tienen derecho a conocer que pueden amar o tener relaciones sexuales con quien les dé la gana, basadas, eso sí, en el consentimiento. Y esos son derechos que tienen reconocidos».

Esa expresión, objeto de una querella criminal contra la ministra, fue entendida por algunos como que se estaba alentando desde el gobierno a sexualizar a los niños en las escuelas, con interpretaciones que fueron incluso mucho más allá al entender que se justificaba la pedofilia, en cierta medida, lo cual Montero rechazó.

La polémica sigue abierta porque ahora se critica que la ONU y la OMS alienten a los educadores a enseñar a los niños pequeños, a partir de los cinco años, sobre temática de besos, abrazos y tocamientos.

La realidad es que un niño pequeño no tiene madurez suficiente para ser «educado» en tales cuestiones, algo que debería hacerse siempre de acuerdo con los padres. Claro que en muchos centros ya se instruye a las crianzas sobre atracción y estimulación sexual, exploración del cuerpo, parejas sexuales, juegos eróticos y hasta «elección del sexo». Sin preguntar a los progenitores.