La última teoría sobre Madeleine McCann: vive en Colonia con una pareja de ancianos

Pudo ser secuestrada por un traficante de niños alemán que la liberó dos años después al no poder venderla por la repercusión mediática

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Madeleine McCann desapareció el 3 de mayo de 2007 del complejo turístico portugués de Praia da Luz y a pesar de que han pasado casi 13 años, ni Scotland Yard ni sus padres han perdido la esperanza de encontrarla con vida. Durante los primeros años de la investigación, no se descartó ninguna línea de investigación, ni las que ofrecían los distintos videntes que se pusieron en contacto con la familia y con los agentes británicos. Ninguna de ellas sirvió para aportar nuevos datos ni para localizar a la menor, que tenía tres años en el momento de la desaparición.

Por ello, la familia dejó de hacer caso a los supuestos videntes que seguían contactando con ellos. A pesar de ello, de vez en cuando alguno de estos videntes suelen lanzar nuevas teorías sobre el paradero de Maddie.

Es el caso de Fia Johansson, una médium que ha colaborado con las agencias policiales norteamericanas, entre ellas el FBI, en casos de personas desaparecidas y que afirma que la pequeña británica fue secuestrada por un traficante de niños. Johansson, de origen iraní, comenzó a tener habilidades psíquicas a los 7 años, cuando vaticinó que sus primos sufrirían un accidente. Un año después comenzó a comunicarse con los muertos. Desde los 17 años colabora con auditores, investigadores privados y agencias de inteligencia de EE UU y otros países. Autora de dos libros y muy habitual en los programas de televisión, prepara un programa de telerrealidad.

Johansson defiende que Maddie fue llevada contra su voluntad a dos países antes de acabar en Alemania, donde afirma que los secuestradores entraron en pánico por la repercusión del caso y decidieron liberarla dos años después. La vidente indica que hay una mujer de unos 45 o 47 años que fue la que decidió liberarla debido a que no pudieron venderla porque era muy arriesgado.

La vidente sostiene que Madeleine cambió su nombre a Melanie y que vive con una familia en algún lugar de Colonia. Según declaró al diario Daily Star, “la familia no sabía nada sobre su desaparición porque la encontraron dos años después. Ella no recuerda nada, nadie sabe lo que pasó. El padre y la madre deben tener entre 70 y 80 años y Madeleine tiene ahora una hermana un par de años mayor que ella”.