Absuelto un policía italiano que fichaba a la entrada de su trabajo en calzoncillos

Fue expulsado del ayuntamiento de San Remo y su imagen se volvió viral en Italia, evidenciando el absentismo que vive la Administración Pública del país

Captura del momento en el que Alberto Muraglia fichaba en ropa interior
Captura del momento en el que Alberto Muraglia fichaba en ropa interiorGuardia di Finanza

La historia ocurrió hace cuatro años en la localidad costera de San Remo, Italia, cuando aparecieron imágenes del policía municipal Alberto Muraglia a la entrada de su trabajo mientras fichaba. Lo extraño es que Alberto acudía cada mañana a su puesto, pero lo hacía únicamente vestido con una camiseta y en calzoncillos.

Era habitual ver al policía acudir en ropa interior, fichar su entrada y regresar a su casa, situada en el mismo edificio que su trabajo. Su imagen no fue la única que se vio perjudicada, sino que evidencio el problema del absentismo laboral en Italia. De hecho, también era habitual que fichara por él su hija. Tal fue el revuelo en aquel momento que el primer ministro de aquel entonces, Matteo Renzi, llegó a poner como ejemplo el caso para anunciar medidas serias en la lucha contra el absentismo en la Administración Pública.

Como consecuencia, el ayuntamiento de San Remo abrió una investigación y detuvo a 35 funcionarios, incluido el protagonista, por fraude al Estado, ya que al fichar, no solo no entraban a trabajar sino que se dedicaban a hacer deporte, ir de compras o volver a casa para seguir descansando. Todos acabaron en arresto domiciliario en un caso que supuso un verdadero terremoto administrativo.

Sin embargo, el tema ha vuelto a salir a la actualidad, después de que el juez que está llevando el caso haya decidido absolver a Alberto porque “el hecho no subsiste y no constituye un delito”. Según el abogado, Alessandro Moroni, es completamente legal fichar al iniciar su turno y regresar a casa para uniformarse. Tampoco se ha visto como delito que fichara la hija de Alberto por él.

Tras conocer la absolución, Alberto Muraglia declaró que: “Ahora quiero volver a mi viejo trabajo. He pasado cuatro años de tortura mediática, ante lo cual se puede reaccionar de dos modos: Con depresión o con serenidad e ironía. Yo elegí la segunda, pensando en mi mujer y mis hijos, no podía aparecer destruido”.