El 5G llega a Europa: ¿estamos seguros?

Pese a la negativa de EE.UU, los británicos han aprobado el uso de dispositivos de la marca china para la instalación de la red en el país

El problema en España respecto a la implantación del 5G se debe a la alianza con EE.UU y la relación histórica con China
El problema en España respecto a la implantación del 5G se debe a la alianza con EE.UU y la relación histórica con China

Después de tensos debates internos, el gobierno británico ha aprobado el uso de la tecnología 5G en el país. Este es el final de la novela titulada «China usará la tecnológica Huawei para espiar al mundo occidental, vamos a prohibirla». La realidad es que el 5G de Huawei no es distinto del resto por una sencilla razón: los estándares 5G están establecidos por acuerdo internacional y tanto Huawei como cualquier otro proveedor debe cumplirlos. Lo que hace diferente a Huawei es, primero, su precio. Pero hay algo más: sus soluciones son integrales. De hecho, solo Huawei produce todos los elementos de un sistema 5G y entrega todo el paquete llave en mano. Lógicamente, los móviles de Huawei «empatizarán» mejor con las antenas propias y tendrán un plus de velocidad y rendimiento respecto a otros móviles, ya que, en cierto sentido, hablarán el mismo idioma.

Desde hace dos años, la casa china ha sido sometida a numerosos análisis a la caza y captura de puertas traseras o fallos en la seguridad de los dispositivos que fabrica. Y por ahora nada se ha comprobado de forma concluyente. ¿Cuál es el argumento para seguir esta teoría? Primero, el económico: Huawei (y con ello la economía China) se haría con un enorme mercado. El segundo lo señaló la Comisión Europea en un reciente documento. En él se cita un apartado de la Ley de Inteligencia Nacional China que establece que «las organizaciones y los ciudadanos chinos apoyarán, cooperarán y colaborarán en el trabajo de inteligencia nacional». Lo cual quiere decir que China podría pedirle a Huawei que aporte información obtenida mediante su red 5G.

Con respecto a la UE, hay dos jugadores que deberán llegar a un acuerdo. Por un lado están los gobiernos y por otro las grandes empresas (Deutsche Telekom, Telefónica, Vodafone, Orange, etc.). Actualmente, la Unión Europea ha afirmado que no prohibirá explícitamente a Huawei o a otros proveedores, pero sí ha decidido que presentará un conjunto de medidas cuyo objetivo es aumentar los requisitos de seguridad para las empresas proveedoras. Tampoco se excluirá a ninguna empresa, pese a las protestas de Estados Unidos. Aún así, el mes pasado la UE resolvió usar solo partes confiables para la infraestructura 5G; sin embargo, la realidad es que la UE está limitada a la hora de regular lo que puede decir a los estados miembros.

El caso español

En lo que se refiere a nuestro país, es un asunto muy complejo, más aún que todo lo anterior. Porque es un importante aliado de Estados Unidos en Europa y viceversa. Al mismo tiempo, España y China tienen una relación histórica. Francisco Fernández Ordóñez y Juan Carlos I fueron el primer ministro de Asuntos Exteriores y el primer jefe de Estado de la UE en visitar China después del derramamiento de sangre en junio de 1989. Telefónica, la segunda empresa de telecomunicaciones más importante de la UE, depende en gran medida de esta tecnología, así que la decisión final será muy compleja, pero tendrá que ser pronto o, de lo contrario, la instalación de la red 5G podría retrasarse dos o más años.