Sociedad

La OMS declara emergencia internacional

¿Y ahora qué? Ayer, el comité de expertos dictaminó que el coronavirus es un problema de salud pública, lo que conlleva una respuesta mundial coordinada

En el día de ayer el Comité de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia sanitaria internacional en relación con los casos de infección por coronavirus producidos durante las últimas semanas.

Esta circunstancia se produce cuando se considera que existe un riesgo para la salud pública debido a una situación inesperada y una propagación internacional significativa (en la actualidad, el riesgo que contempla el organismo internacional es muy alto en China, y elevado tanto a nivel regional como global).

El incremento del número de pacientes infectados fuera d y el riesgo de que éstos pudieran dar lugar a casos secundarios podría justificar esta declaración (los últimos datos de la organización apuntan a casi 8.000, más de 80 fuera de las fronteras de China que se reparten entre 18 países).

Casos concentrados

Sin embargo, en este momento lo que conocemos es que la gran mayoría de los casos declarados en otros países han sido importados desde el país asiático donde se encuentra el foco de la infección. Esta declaración de emergencia sanitaria internacional conlleva una respuesta coordinada internacional y puede desembocar en una restricción de los viajes internacionales o a una limitación en la actividad comercial global.

En España, tanto desde el Ministerio de Sanidad como desde las consejerías de las diferentes comunidades autónomas, se ha venido trabajando de forma coordinada desde hace días con grupos de expertos en los diferentes campos involucrados en la elaboración y actualización de los protocolos de actuación.

Preparados

Por ello, podemos manifestar que nuestro sistema sanitario se encuentra preparado para la identificación y, en caso necesario, el manejo terapéutico de un paciente infectado por coronavirus. Las experiencias previas con situaciones similares a las que ya nos hemos enfrentado en el pasado, como la gripe A de 2009 o la infección por el virus del ébola, han hecho que nuestro sistema sanitario y nuestros profesionales hayan adquirido experiencia en el manejo de este tipo de circunstancias.

Por último, resulta importante recordar que toda prevención de la infección comienza con medidas tan eficaces y sencillas que todos deberíamos poner en marcha, como el lavado frecuente de manos o taparse la boca y la nariz con el brazo o colocar un pañuelo cuando estornudamos. Estas recomendaciones, al alcance de toda la población general, quizá no son nada sofisticadas, sin embargo resultan muy eficaces y bastantes útiles en la prevención de la transmisión para cualquiera de las infecciones respiratorias que circulen.