El efecto Mandela: “Luke, yo soy tu padre” o “espejito, espejito...” y otras frases icónicas del cine que nunca existieron

La malvada reina de Blancanieves nunca dijo “espejito, espejito...”, aunque todos los recordamos así. Uno de los muchos ejemplos de esta increíble teoría

Nunca se dijo "espejito, espejito..." Es tan solo una frase que creemos recordar, pero que nunca existió
Nunca se dijo "espejito, espejito..." Es tan solo una frase que creemos recordar, pero que nunca existió

Piensa en una frase de película, una que te marcase, o la letra de una canción de tu grupo favorito, que cantas y cantas en la ducha, en el coche, o mientras preparas la comida. Bien, ahora imagina que vuelves a poner esa película muchos años después de haberla visto por última vez. Ahora, busca la letra de esa canción tan especial. De repente, la frase de película que creías saberte de memoria y la letra de la canción que tanto has tatareado realmente no son como la recordabas. A esto se le llama efecto Mandela.

Ni Mickey Mouse lleva tirantes, ni Darth Vader dijo nunca “Luke, yo soy tu padre”

Todos conocemos la mítica escena de Blancanieves cuando la malvada reina le pregunta al espejo sobre quien es la mujer más bella de lugar. “Espejito, espejito, ¿quien es la más bella del reino?". Algo así era, ¿no? Pues la respuesta es no. Maléfica nunca dijo “espejito, espejito...”, sino “espejo mágico”.

Hay infinidad de ejemplos sobre este Efecto Mandela. Una de las series más populares y exitosas de la historia, “Los Simpsons”, es otro de los casos en los que la sugestión popular ha dado pie a que pensemos y aceptemos algo que no es real. Porque sí, los verdaderos seguidores de Homer y compañía se habrán dado cuenta de que he escrito mal el nombre de la serie. “Los Simpsons” nunca se escribió con -s- al final. El nombre real de la serie es “The Simpson”.

Cartel de la película "The Simpson"
Cartel de la película "The Simpson"Google

Podríamos seguir así toda una vida. Piensa en Mickey Mouse, el ratón más conocido del mundo, lleva tirantes rojos, ¿verdad? Pues lo cierto es que no, Mickey no lleva tirantes. Al igual que el personaje del Monopoly, el señor del bigote y el bastón, nunca llevó monóculo, aunque es probable que te lo imagines así.

A lo mejor resulta chocante saber que una de las frases más míticas de, a su vez, una de las sagas más exitosas del cine nunca llegó a decirse, pese a la opinión popular. Hablamos, en efecto, de Star Wars. El “efecto Mandela” hace acto de presencia, esta vez con la frase, “Luke, yo soy tu padre”. Darth Vader nunca lo dijo así, es más, nunca pronunció la palabra Luke en su frase más icónica.

La frase que realmente pronunció Darth Vader fue: "no, yo soy tu padre"
La frase que realmente pronunció Darth Vader fue: "no, yo soy tu padre"

A nivel político y social también podemos hablar de esta paradoja. Todos conocemos el 23-F, que precisamente hoy cumple 39 años, y muchos incluso vivieron tal momento histórico por televisión. El momento en el que Antonio Tejero, acompañado de un pequeño grupo asalta el Congreso y hace una serie de disparos al aire. La cosa es que por mucho que lo intentemos recordar, la verdad es que nunca se vio en directo. Solo fue transmitido por radio. Si bien cabe mencionar que había cámaras en el lugar y posteriormente se filtraron las imágenes.

Hace unos años, en Estados Unidos, un hombre publicó en redes sociales un artículo en el que hablaba sobre una serie de dibujos animados de su infancia: Super Turbo Atomic Ninja Rabbit. El usuario llegó, incluso, a publicar supuestas imágenes de esta serie de animación. Al poco tiempo, muchos usuarios de enormes foros, como son Reddit o Forocoches, afirmaron haber seguido esa serie cuando era pequeños y los recuerdos que le traía hablar de nuevo del programa. Sin embargo, esto no es posible, principalmente porque la serie nunca existió, fue un invento de este usuario on-line.

«Monopoly», y su característico personaje
«Monopoly», y su característico personaje

Pero, ¿por qué se produce esto?

Este fenómeno se produce cuando nuestra mente genera recuerdos que jamás han sido reales. Suele producirse en un colectivo bastante numeroso acerca de un suceso. Su nombre, de hecho, dado por Fiona Broone, es perfectamente su propia definición. Fiona se dio cuenta de que un gran numero de personas, entre las que se incluía ella misma, recordaban con claridad haber presenciado la muerte de Nelson Mandela en prisión en 1980. Hasta antes de su muerte real, en el año 2013, muchos te dirían que sí, que el líder sudafricano y Premio Nobel de la paz había muerto tiempo atrás, cuando eso no fue así. Más increíble resulta cuando los que creen haber presenciado la muerte de Mandela son capaces de dar detalles exactos de lo que ocurrió.

Cabe recalcar que la psicología y la mente humana son algo muy complejo de entender. Lo que sí está claro y es demostrable es que la memoria es muy sugestionable y manipulable. El cerebro es adaptativo y trata de procesar y almacenar información de la mejor forma posible. Algo similar a como cuando escribimos con el teclado del ordenador y se nos escapa alguna letra de más. Realmente no lo hacemos a propósito, pero ahí incrustado se queda la letra en cuestión, o en nuestro caso, ese recuerdo.

Otras explicaciones hablan del efecto arrastre, es decir, se produce por ser ser aceptados socialmente. Creemos en algo que otras personas lo hacen. Encontramos posible respuesta en otra teoría explicativa, la disonancia cognitiva. Esto se da cuando alguien nos cuenta algo que es falso y que nosotros no lo sabemos. Aunque pase el tiempo, nuestra mente siempre asociará la primera información obtenida a algo real, pese a que nos expliquen que se trataba de algo que no era cierto. Es el propio cerebro humano el que entra en conflicto entre lo real y lo falso.