Así empieza la Semana Santa

El miércoles de cenizas se celebra este 26 de febrero, abriendo paso al tiempo de cuaresma que prepara la purificación del espíritu para la celebración de la Semana Santa.

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El tiempo de cuaresma corresponde a esos días que Jesus de Nazareno pasó solo en el desierto preparándose para cumplir su destino, morir por la redención del hombre. El propio Jesús fue atacado por las tentaciones del demonio presentado en forma humana, por eso se toma esta época para realizar pequeños sacrificios también; si no pudieron lanzarse a la cruz, por lo menos intentaron acompañar al salvador en su larga travesía.

La ceniza se pone en todas las misas del día. Este polvo negro se hace con los ramos que se queman en el Domingo de Ramos del año anterior, estos restos se bendicen antes de utilizarse como símbolo divino. Este año se celebra el día 26 de febrero y el año que viene será el 17.

Convertíos y creed en el Evangelio (Mc. 1,15)

Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás (Gn. 3,19)

Las cenizas simbolizan la muerte, lo efímera que es la vida y como el fuego además de poder limpiar, es el final inevitable de los cuerpos humanos, que tarde o temprano vuelven a la tierra. Para la Iglesia Católica representa el gran poder de Dios creador frente a las personas; aunque otras culturas también han tenido rituales parecidos, por ejemplo, Los griegos, los egipcios, los judíos y los árabes, entre otros pueblos de Oriente Próximo, acostumbraban a cubrirse la cabeza de ceniza en señal de luto o duelo.

Desde el 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma estableció la imposición de las cenizas al iniciar los cuarenta días de penitencia y conversión que preceden a la pasión de Cristo y su ascensión divina, que para las personas termina con el Domingo de Pascuas, cuando el alma ya debería estar completamente reconvertida.

La misa del día en la que se impone la ceniza se denomina “Misa de la homilía”, después de recibir las cenizas la persona puede retirarse en paz y meditar, empezar su tiempo de cambio, pero las misas solo se realizan en su horario habitual y si una persona no pudiera acudir a misa por alguna razón, la Iglesia aprueba que cualquier persona puede ponerse las cenizas que dejen dispuestas en el templo después de haber rezado, reflexionado y leído algún versículo de la Santa Biblia. La Iglesia también aclara que cualquier persona puede recibir las cenizas aunque no pertenezca a la religión católica.