Descontrol en el hotel de Tenerife: «La gente sale de la habitación y se pasea por el ‘‘hall’’ y la piscina»

1.000 turistas permanecen aislados y se quejan de la falta de información. La Policía vigila que nadie salga

Canarias ha vivido en los últimos cuatro días horas intensas y de caos. En alerta por la calima, los cierres parciales del espacio aéreo y varios conatos de incendios, ahora se suma la confirmación de dos nuevos casos de coronavirus.

El hotel H10 Costa Adeje Palace, al sur de Tenerife, precintó ayer sus instalaciones para realizar controles sanitarios a los huéspedes y trabajadores de la empresa después de que un turista italiano que se alojaba allí y su mujer dieran positivo. Así, un total de mil personas permanecen confinadas a la espera de descartar su infección por Covid-19.

Domingo es uno de ellos. Este bilbaíno había llegado a la isla con su esposa para celebrar su 52 aniversario de boda. Cuenta que fue de manera fortuita como se enteró de la noticia. «Lo supe cuando me llamó mi hija para decirme que el hotel en el que estábamos se iba a poner en aislamiento», dice por teléfono desde su habitación. Y es que una de las críticas de algunos huéspedes ha sido la escasa información recibida por parte de la cadena hotelera.

Muchos han difundido a través de sus redes sociales el comunicado escrito en varios idiomas. En él se lee: «Estimado huésped, lamentamos informarle que por razones médicas el hotel ha sido cerrado. Hasta que las autoridades sanitarias lo ordenen, debe permanecer en su habitación».

Tanto Domingo como su pareja mantienen la calma y son ellos, desde dentro, los que piden rebajar el alarmismo. «Los especialistas que escuchamos en la televisión dicen que ha habido más muertes por gripe normal que por el coronavirus, por lo que debemos estar tranquilos». Y añade que están más nerviosos por sus familiares que no saben cuándo regresarán, que por su salud.

Ellos han preferido quedarse en su habitación, asomarse al balcón y ver las noticias. No obstante, cuenta que cuando fueron a desayunar, «el único momento en el que bajamos a la recepción, vimos a gente caminando por el ‘‘hall’’ y en la piscina».

Vuelos perdidos

Otros testimonios de huéspedes, que han grabado y difundido a través de sus teléfonos, cuestionan la falta de información y el manejo de esta crisis. En esas imágenes difundidas por ellos mismos se ve cómo se ha montado en el «hall» una mesa de información y cómo la recepción se ha convertido en un punto de encuentro improvisado.

Pero piden que se les diga cuánto tiempo van a permanecer así, sobre todo, porque muchos han perdido sus vuelos. Hay turistas que son de muy diversas nacionalidades, pero principalmente ingleses, alemanes y españoles, que en estos días habían acudido a la isla para celebrar el Carnaval. Mientras, fuera del hotel varias ambulancias y policías nacionales y locales han creado un perímetro de 100 metros a la redonda infranqueable. Tal es la angustia que se vive dentro que una familia quiso abandonarlo maleta en mano y un policía les cortó el paso.

Por su parte,varios integrantes de la plantilla del hotel han pedido hacerse las pruebas para descartar una posible infección: «Nosotras limpiamos sus habitaciones, sus baños, y hasta tocamos su ropa íntima, por lo que preferimos salir de dudas», cuenta una camarera de piso.