“Las limpiadoras somos el primer eslabón y el más importante de la cadena de un hospital”

Los profesionales de la limpieza de hospitales son un activo fundamental para la sociedad en un momento como el actual. Su protección se ha convertido en objetivo prioritario para que ellos puedan seguir haciendo su labor y, por tanto, cuidándonos a todos

José Antonio Cortés, técnico de limpieza en el Hospital Vall D´Hebrón de Barcelona, se siente orgulloso del trabajo que realiza desde hace dos años. Antes fue pintor y, sobre todo, dependiente en una tienda de ropa. “Aunque sea un poco triste decirlo, hemos pasado de ser casi invisibles a ser esenciales”, asegura. La labor que llevan a cabo los profesionales de la limpieza en los hospitales es vital en estos momentos para evitar la propagación del virus, ya que están entregados en cuerpo y alma a descontaminar las zonas afectadas o que presenten un riesgo elevado por el tránsito o la acumulación de personas. Silvia Leal lleva 23 años realizando esta función en el Hospital Universitario Príncipe de Asturias (HUPA) de Alcalá de Henares. Ella tiene clara que su quehacer resulta decisivo. “Lo es ahora y lo ha sido siempre, aunque hasta ahora quizá haya pasado desapercibido a mucha gente”, señala. “El hospital –prosigue- es como una cadena, una sucesión de eslabones. Empieza con el nuestro, que es el más importante, porque si se rompe, nada funciona. Si no limpiamos y desinfectamos las zonas contaminadas, el virus se extiende por todo el hospital y afecta a muchas personas y puede dejar inoperativos a muchos médicos, enfermeros, auxiliares y demás personal. Nuestro quehacer es fundamental”. “Somos superesenciales”, remata José Antonio. “Son la primera línea de defensa para controlar la propagación del virus y ayudar a que el resto del equipo sanitario pueda cumplir sus funciones minimizando los riesgos para su salud”, afirma Gonzalo Calvín, director regional de Clece en la zona centro.

Esta empresa, con 10.600 profesionales dedicados a la limpieza hospitalaria en 108 hospitales de toda España que suman 42.300 camas, así como en 1.850 servicios de atención médica, también está presente en los 28 hoteles medicalizados y en el de campaña de Ifema.

Silvia relata cómo proceden en su día a día: “Desinfectamos con balletas de microfibra. Usamos una por habitación doblada ocho veces. Con cada una de esas caras limpiamos una única superficie. Y el suelo con una mopa. Tenemos dos lavadoras industriales en las que las saneamos. Para los baños usamos otra diferente y en las más críticas recurrimos a gamuzas desechables”. José Antonio Cortes precisa que siempre “tenemos un protocolo, pero si antes dabas el cien por cien, ahora damos el doscientos por cien. Tú mismo, sin que nadie te lo exija, te das más”. “Quedarse en casa está muy bien y ayudas mucho para acabar con la enfermedad, pero llena mucho poder hacer algo por los demás en estos tiempos tan duros”.

“Ellos -agrega Calvín- juegan un papel fundamental en la contención de la infección, actuando sobre superficies de repetido contacto y evitando la contaminación cruzada en centros o dependencias donde hay casos confirmados de contagio. Nuestros profesionales son un activo fundamental para la sociedad en esta situación y, por tanto, debemos cuidarlos entre todos, para que ellos puedan continuar cuidándonos a nosotros”.

Tanto Silvia como José Antonio se sienten bien protegidos. “Tenemos un equipo EPI que consta de un gorro estable, unas gafas estancas, una mascarilla ffp2, una bata, monos, guantes cortos y largos, zapatos....”, explica José Antonio. “Tengo el equipo de protección duplicado y cuadriplicado”, subraya la trabajadora del hospital alcalaíno.

Los trabajadores de limpieza hospitalaria tienen un alto grado de formación. “Antes de empezar, la empresa nos ha dado una amplia información y formación. No se ha cortado un pelo en equiparnos, informarnos y formarnos”, comenta Silvia. De hecho, Clece se adelantó a los acontecimientos impulsada por la repatriación de los españoles que se encontraban en Wuhan.

“Nosotros -cuenta Calvín- empezamos a preparar a finales de enero el Hospital Central Gómez Ulla para acogerles y pasaran allí la cuarentena. A partir de ahí avanzamos en protocolos, organización, formación, etc. para afrontar una posible pandemia. Siempre hemos mantenido que la limpieza hospitalaria exige unos protocolos y una operativa muy estrictos, por lo que nuestras biólogas imparten una formación continua. Ya llevamos años en esta línea, por lo que estábamos preparados para rearmarnos ante a una posible crisis de este tipo e, incluso, habíamos comprado abundante material de seguridad”.

Los equipos de limpieza hospitalaria cuentan con una figura clave: el responsable de calidad, que es biólogo. Esta figura, explica el director regional de Clece en la zona centro., “se encarga de la realización de controles microbiológicos para garantizar la desinfección de las superficies, estudio e implantación de nuevos métodos de limpieza y productos, formación a la plantilla y es el nexo de unión entre la empresa y el personal sanitario”. La compañía del Grupo ACS también dispone de un departamento de I+D+i, centrado en sondear el mercado en busca de nuevos métodos de limpieza, máquinas como el robot de radiación ultravioleta XENEX, un exclusivo y eficaz sistema de desinfección con alta capacidad para erradicar virus y bacterias que ya está siendo utilizado en algunos hospitales del país.