La primera ‘residencia de cuarentena’ en Valladolid

Las personas mayores han sido uno de los colectivos más afectados por el coronavirus. Para evitar riesgos de contagio, Clece Vitam Fuente Olivo se ha habilitado durante la pandemia como una residencia de cuarentena, un lugar de estancia temporal para prevenir una posible propagación del virus

A principios de marzo, la sensación en la residencia de Clece Vitam Fuente Olivo era de lo más optimista: estaba todo preparado para la inminente inauguración de este nuevo centro para mayores en Valladolid. A falta de los últimos trámites burocráticos para confirmar la apertura, el edificio ya estaba amueblado y listo para recibir a los primeros residentes.

Sin embargo, de la noche a la mañana la realidad era bien distinta. La llegada de la COVID-19 paralizó los planes de apertura del centro. Esta circunstancia llevó a Clece a darle a la residencia Clece Vitam Fuente Olivo una función especial en la lucha contra el virus.

“Una vez llegado el estado de alarma, todos los trámites de apertura se paralizaron, así que lo que hicimos fue ofrecerle a Sanidad nuestras residencias de Fuente Olivo en Valladolid y San Antonio en Salamanca. Ambas estaban preparadas para su inminente apertura y las ofrecimos por si hiciera falta medicalizarlas o crear hospitales de campaña ya que eran espacios recién construidos, perfectamente habitables y amueblados, fácilmente adaptables a uso sanitario ”, comenta José Manuel Millán, delegado de servicios sociales de Clece, filial de ACS, en la zona Noroeste. Finalmente, debido al número de contagios de la zona y la capacidad de las UCI, no hizo falta materializar dichas colaboraciones.

Al no ser necesaria como hospital de campaña y tener una autorización temporal hasta el 30 de junio para albergar internos, se decidió ocupar la residencia como estancia preventiva para aquellos usuarios de otras residencias que tenían que acudir a un centro hospitalario. José Manuel asegura que “estábamos viendo que los residentes que debían acudir a un hospital, podían contagiarse y había peligro de que pudieran contagiar posteriormente a gente de su entorno. Aun a pesar de las medidas de seguridad, cierre y limitación de movimientos y de servicios, cada vez que alguien salía de una residencia, nos enfrentábamos a un riesgo de contagio”.

Así, para evitarlo, cada persona que tuviera que salir de cualquiera de las 7 residencias que Clece tiene en un área aproximada de 50 km en Valladolid, acudía a Fuente Olivo para pasar 15 días de cuarentena. “Ha sido una buena forma de evitar contagios y reforzar la seguridad de todos los centros y de sus residentes”, zanja el delegado de servicios sociales en la zona Noroeste. La residencia se autorizó para la provincia y capital de Valladolid y de Palencia y en este tiempo han pasado por ella 16 usuarios”.

Un confinamiento total

La idea se materializó rápidamente, desde el inicio de la pandemia hasta su apertura provisional pasaron solo unos días. Ahora bien, para dar un servicio correctamente es preciso contar con trabajadores que puedan llevar a cabo el mantenimiento del centro, y el cuidado de los internos.

En este punto, el posible contagio de los trabajadores era una cuestión decisiva en todo el proceso, con lo que se determinó que todos ellos deberían permanecer confinados en la propia residencia de Fuente Olivo” hasta que finalizara la pandemia. Esto ha sido posible gracias a la actitud vocacional y proactiva de los trabajadores “Como tenemos trabajadores en otras residencias de Valladolid, algunos se prestaron voluntarios para pasar todo el confinamiento en Fuente Olivo. Nuestros departamentos de selección y de recursos humanos fueron capaces de localizar y contratar al resto del personal necesario, principalmente auxiliares y equipos de limpieza” explica Laura Cantero, jefa de servicio en Clece y responsable de las residencias de Valladolid.

Cuando la vocación y compromiso van de la mano

“Era lo que tocaba en ese momento y es cierto que lo hice casi casi sin pensar”. Así lo describe Eva, gerocultora en la residencia “Palacio de los Palacios” que gestiona Clece en Valladolid, quien, junto a otras 3 compañeras, se postuló voluntariamente como candidata a atender a las personas mayores durante todo el encierro.

Según su testimonio, quien decide apostar por esta profesión debe tener que hay que estar cuando de verdad hace falta, como ha sucedido con esta crisis sanitaria: “esta profesión tiene un carácter vocacional al 100% porque si no, nadie deja su familia durante dos meses y se va a cuidar de personas mayores en una situación tan delicada y sin saber cuánto tiempo iba a ser”, comenta Eva.

Sin duda alguna, se trata de una acción solidaria y generosa a partes iguales. Tanto a Eva como al resto de voluntarias, este confinamiento les ha aportado muchos momentos bonitos a pesar de encontrarse en una situación tan difícil, pero quizás el más emotivo ha sido servir de canal de comunicación entre los internos y las familias. “Lo que más me ha llamado la atención de todo este tiempo ha sido la reacción de las familias y de las personas mayores cuando se les ponía en contacto. El estar separados de ellos sin poderles ir a ver ha sido muy duro, por eso para mí las videollamadas han sido fundamentales”.

Un nuevo concepto de residencias

Aunque la licencia temporal de Fuente Olivo permite su ocupación hasta el 30 de junio, el centro cerró sus puertas como centro de cuarentena la pasada semana debido a que los últimos ocupantes ya habían regresado a sus residencias habituales. La previsión es que la residencia pueda abrir sus puertas en régimen normal el día 1 de julio. Esta apertura, unida a la reciente de la residencia Clece Vitam San Antonio en Salamanca, forman parte del proyecto de la compañía en torno a residencias privadas de alta calidad. El modelo de atención de la residencia Clece Vitam está centrado en velar por las necesidades de cada residente, potenciar sus capacidades y habilidades y ayudar a salvar sus limitaciones para conseguir una óptima calidad de vida.

Clece Vitam, filial de Clece especializada en la gestión de residencias privadas, tiene como objetivo ofrecer la máxima calidad de servicio y que los residentes se sientan como en casa. Para ello los centros Clece Vitam cuentan con una línea estética y funcional unificada y con especial atención al confort y a la implementación de toda clase de avances tecnológicos. Hasta la fecha Clece Vitam cuenta con 16 centros en España y 2 en Portugal.