La nueva normalidad de las piscinas: sin cita previa y con un 75% de aforo

Galicia, la primera comunidad en llegar a la nueva normalidad, anticipa un protocolo en el que amplía el aforo y relaja las medidas de acceso

El bullicio y el olor a crema solar vuelven ya a las piscinas con Galicia como el ejemplo a seguir para la reapertura. El miedo a quedarse sin los chapuzones propios del verano disparó la compra de piscinas hinchables y desmontables. Los que no cuentan con una de estas entre su mobiliario habitual esperan la llegada de la tan ansiada nueva normalidad este próximo 21 de junio. Todas las miradas se dirigen ahora a Galicia, el alumno aventajado que ya ha conseguido superar todas las fases de desescalada y cuenta con un protocolo para la apertura de piscinas. En apenas un mes, el esquema original planteado por el Ministerio de Sanidad ha quedado totalmente obsoleto. Las medidas de aforo y acceso actualmente implantadas por Galicia son mucho más diligentes: aumentan la capacidad de menos de un tercio a tres cuartos y ya no será necesario pedir cita previa para disfrutar de un baño.

El BOE del 16 de mayo, que recoge las condiciones para la reapertura al público de las piscinas recreativas y el uso de playas, establecía un límite de aforo del 30% y un acceso condicionado a la concertación de cita previa. Para ello, los horarios eran organizados por turnos y se debía mantener una distancia de seguridad de al menos dos metros. Además, si esto no era posible, dicho aforo se podía reducir incluso más para mantener la distancia establecida. Estas limitaciones hacen prácticamente inviable que la temporada de verano sea rentable para los dueños de piscinas y asfixia a las comunidades de vecinos, que tienen que implantar sistemas de control de acceso y contratar más personal, lo que les supone un sobrecoste. Sin embargo, el cambio de rumbo introducido por Galicia puede darles un respiro.

Las medidas de higiene y desinfección contempladas en el documento «Recomendaciones para la apertura de la actividad en las piscinas tras la crisis del Covid-19» siguen siendo válidas. Por lo demás, todo cambia. El protocolo consensuado por la Consejería de Sanidad de Galicia amplía el aforo hasta 75% y no contempla la necesidad de pedir cita previa. La posibilidad de que las piscinas puedan recibir a muchos más bañistas también está relacionada con la reducción de la distancia de seguridad, que en la nueva normalidad pasa de dos metros a un metro y medio.

Galicia ya tiene todos estos mecanismo en marcha, aunque el primer paso antes de dar el pistoletazo de salida a la apertura de piscinas es realizar una limpieza previa. En cuanto a la entrada y salida de bañistas, se deben habilitar sistemas de acceso que eviten las aglomeraciones. Una vez dentro, los distintos espacios tienen que estar señalizados con marcas para mantener la distancia de seguridad, unas condiciones que los usuarios de estos espacios tienen que respetar también a la hora de colocar sus toallas. Los administradores o dueños de las piscinas deben hacer especial hincapié en la desinfección de espacios cerrados, como baños y vestuarios, que están abiertos para su uso. De igual manera, el protocolo gallego y las recomendaciones de Sanidad establecen que también es objeto de desinfección cualquier material que esté en contacto con los usuarios, como vasos, botiquín, escaleras de acero, duchas, taquillas, pomos, mesas y filtros de aire, entre otros.

¿Será igual en todas las comunidades?

Las distintas comunidades y provincias pueden seguir la estela de Galicia o, por el contrario, mantener el sistema de turnos y cita previa. Este es el caso de Albacete, donde las ocho piscinas de verano reabrirán el 1 de julio con un sistema de reserva previa, limitaciones de acceso semanal, un sistema de dos turnos (mañana y tarde, con una hora de descanso para realizar labores de limpieza) y aforo reducido, informa Ep.

La gran incógnita es si las piscinas podrán volver a operar al total de su capacidad este verano. Cataluña lo ve difícil. Fuentes de la Consejería de Sanidad catalana declararon a LA RAZÓN que «todos los participantes en la Ponencia de Sanidad Ambiental», un encuentro entre comunidades orientado a la elaboración del documento de recomendaciones, «mostraron su acuerdo en el establecimiento de las condiciones generales de aforo y distanciamiento para este verano» y que, por lo tanto, «es probable» que se mantengan durante la nueva normalidad.