¿Listo para la EVAU? 20 consejos infalibles para el día del examen

Los alumnos afrontan la selectividad más atípica de la historia. La mascarilla y los nervios no ayudan pero estos trucos son garantía de éxito.

El coronavirus puso patas arriba el sistema educativo y ha supuesto una dósis de estrés añadida para los alumnos de segundo de Bachillerato que deben afrontar la selectividad más atípica de la historia.

Estudiantes y profesores han tenido que reinventarse y aprender a utilizar herramientas de trabajo telemático para seguir con las materias y llegar bien preparados a la EVAU. Con la prueba a la vuelta de la esquina y dando los últimos retoques al estudio, hay algunos consejos que te ayudarán a afrontar el temido día del examen. Estos 20 trucos para el antes y el durante, son toda una garantía de éxito.

El día del examen, antes de la prueba:

  1. Ir descansado a las pruebas es importante, por lo que hay que dormir bien, mínimo 7 u 8 horas antes del día que te examines. Para estar más relajado deja preparado todo el material necesario para el examen antes de acostarte.
  2. Desayuna bien, lleva agua y algo sólido por si la prueba o el tiempo de espera se alarga.
  3. Antes de salir de casa, comprueba que llevas todo lo necesario para realizar los ejercicios: bolis de repuesto, la calculadora o cualquier otro material que puedas necesitar. Por supuesto, no te olvides del DNI.
  4. Ve con tiempo al lugar del examen, y si puede ser, en transporte público. El día de la prueba, muchos padres llevan a sus hijos en coche y se generan grandes atascos que pueden incrementar la ansiedad.
  5. Evita un último repaso en profundidad, puesto que esa información ya está almacenada en tu memoria, aunque tú no lo creas.
  6. No comentes el temario con tus amigos, pues saldrán preguntas tan difíciles que ni el profesor que lleva años impartiendo clase se habrá planteado poner en el examen.
  7. Evita hablar con amigos que estén muy nerviosos, ya que pueden transmitirte su intranquilidad.
  8. Si notas que estás nervioso, empieza a respirar con el abdomen.

Durante la realización de la prueba:

  1. Lee todas las preguntas y, si hay alguna que no entiendes bien, consulta al examinador. Aunque creas que está sólo para vigilar, también te podrá ayudar. Recuerda que es un profesor que intentará orientarte.
  2. Ten a mano las etiquetas identificativas que te darán antes de comenzar la prueba. Llevan un código de barras que sirven como identificación y evitan que aparezcan tus datos personales. Tendrás que colocar una de estas etiquetas en cada examen que realices
  3. Mantente atento. Nada más entrar, te darán las instrucciones para hacer el examen y comenzará a contar el tiempo. Es importante escuchar y respetar las instrucciones. ¡Apaga el móvil!
  4. Guarda silencio. El Tribunal examinador puede expulsarte si no te comportas como debes, lo que supondría perder una convocatoria. Si tienes alguna pregunta no dudes en dirigirte a ellos.
  5. Elige bien tu opción. Lo bueno de cualquier examen de Selectividad es que te da la posibilidad de elegir. Dedica unos minutos a pensar bien en qué opción puedes obtener los mejores resultados. Mejor elegir una opción donde controlas todo, aunque no sea a la perfección, que otra donde hay una pregunta que bordarías, pero también hay una de la que no tienes ni idea.
  6. Comienza el examen por la pregunta que mejor sepas, así irás consiguiendo puntos y aumentarás tu seguridad. Al mismo tiempo, sin que tú te des cuenta, tu cerebro buscará las respuestas al resto de preguntas.
  7. Lleva un reloj y controla el tiempo que te queda de examen. Para ello, ponlo sobre la mesa y calcula el tiempo que te han dicho los examinadores. Si no lo tienes claro, no dudes en consultar.
  8. Expón cada idea en un párrafo y subraya las más importantes.
  9. Si puedes, deja algo de tiempo para repasar y, sobre todo, si no estás seguro de alguna palabra, cámbiala por un sinónimo, las faltas de ortografía en la universidad están muy penalizadas.
  10. Si te quedas en blanco o te pones nervioso, intenta parar y respira despacio; así desconectarás un momento del examen y podrás volver en pocos minutos a estar concentrado.
  11. El profesorado recomienda no dejar preguntas sin responder aunque no estés seguro de saber la respuesta correcta, gestionar el tiempo al responder y dejar al menos 5 minutos para revisar toda la prueba antes de entregarla.
  12. Cada miembro del tribunal de corrección puede corregir entre 80 y 120 exámenes, por lo que la presentación es un aspecto clave. ¿Te comerías algo que no te entra por los ojos? Pues cada prueba es como un plato que hemos preparado y que es importante que al tribunal le entre por los ojos, es decir, que tenga una buena presentación, una buena letra, respetando márgenes, sin faltas de ortografía, que sea fácil y ameno de leer (si es posible, pon ejemplos).