¿Es obligatorio llevar mascarilla en la playa este verano? ¿Puedo tomar el sol sin ella?

El Gobierno de Sánchez no ha sido claro sobre la obligatoriedad o no de llevar mascarillas en las playas españolas

Playas llenas durante el primer fin de semana de julio
Vista general de la playa de la Malvarrosa (Valencia) durante este primer fin de semana de julioKai FörsterlingEFE

Una vez finalizado el estado de alarma el pasado 21 de junio, durante la fase de “nueva normalidad” no se nos permitirá retomar planes de vacaciones de años pasados. De hecho, quien decida viajar este verano deberá respetar nuevas reglas, con fronteras cerradas, playas por turnos y mascarillas obligatorias. Incumplir esta última medida puede suponer una multa de hasta 100 euros.

Y es que, según indica el Boletín Oficial del Estado (BOE) del pasado 10 de junio, el uso de mascarillas es obligatorio desde el 21 de mayo en la vía pública, en espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público, siempre que no sea posible mantener una distancia de seguridad interpersonal de 1.5 metros.

Esto debería significar que, si te encuentras en la playa y no tienes a alguien por debajo de esa distancia, puedes disfrutar del mar, del sol y de la arena sin necesidad de llevarla. Sin embargo, esta orden publicada por el Gobierno no informa específicamente sobre la situación de las mascarillas en la playa.

¿Hay que usar entonces mascarilla cuando se toma el sol en la playa o en la piscina? Al no estar claro este asunto, se entiende que la mascarilla no será obligatoria justo en el momento en el que se tome el sol en la playa y, siempre y cuando, se mantenga y se garantice la distancia de seguridad de 1.5 metros.

Eso sí, habrá que llevar mascarilla durante el trayecto, por ejemplo, del apartamento u hotel hasta llegar a la zona de arena donde nos tumbemos al sol.

No obstante, son los Gobiernos autonómicos los que deben decidir qué medidas aplicar en materia de salud pública durante esta nueva etapa para prevenir el riesgo de transmisión y garantizar la salud de su población. De hecho muchas playas han establecido control de acceso, límites de aforo y delimitación de espacios para garantizar la distancia de seguridad de dos metros, además de exhaustivos protocolos de limpieza y desinfección de zonas transitadas y de objetos de uso común como las hamacas.