Bajón de peregrinos en el Camino de Santiago

El Camino acusa el efecto de la pandemia y la ciudad compostelana vive un verano atípico

Vivimos un verano atípico, es la sensación que más nos acompaña en las últimas semanas. Y también lo es para el Camino de Santiago, que ha visto cómo se vacían los albergues por el coronavirus. Con respecto al año pasado su afluencia se ha reducido a un 10% durante la primera quincena del mes de julio. Menos peregrinos y menos turistas, la situación se nota en la hostelería. La ocupación en la capital gallega no supera en muchos puntos el 30 %. A escasas jornada del día de Galicia y a las puertas del próximo Año Santo hay confianza en que los datos mejoren. El Camino, recuerda a los peregrinos, extrema las medidas de seguridad ante el coronavirus. Emoción y opinión unánime: vale la pena. Los profesionales del sector aseguran que la clave está en recuperar la confianza poco a poco. Y el peregrino lo tiene claro: hacer el camino es seguro