El confinamiento duplicó la venta de muñecas sexuales

Algunas fábricas chinas trabajan las 24 horas para cubrir la demanda y han tenido que rechazar pedidos

La economía general de China ha experimentado una leve recuperación desde el brote de coronavirus, pero esta recuperación ha sido mucho más evidente en la industria de los juguetes sexuales durante el confinamiento. De hecho, los fabricantes chinos de juguetes sexuales han visto como el número de pedidos han crecido de forma exponencial desde el inicio de la pandemia.

La economía china sufrió un parón a principios de año y la industria manufacturera cayó a mínimos históricos en el mes de febrero, mientras que las exportaciones sólo cayeron un 17,2 por ciento en los dos primeros meses del año.

Desde ese momento, la economía ha ido recuperándose poco a poco, mientras que la industria de los juguetes sexuales disfrutó de una recuperación mucho más rápida. Libo Technology, un fabricante con sede en Shandong, explicó a “South China Morning Post” que exportaciones y las ventas nacionales habían aumentado un 30 por ciento.

La responsable de ventas en el extranjero, Violet Du, afirmó que aumentó el número de contrataciones había aumentado un 25 por ciento a cerca de 400 empleados. “Nuestras líneas de producción funcionan las 24 horas, y nuestros trabajadores trabajan en dos turnos para satisfacer la creciente demanda”, señaló Du

Francia, Estados Unidos e Italia han sido los mercados de exportación más activos en los últimos cuatro meses, según Du, aunque las ventas nacionales disminuyeron a medida que China comenzó a controlar la pandemia.

El aumento de la demanda se produjo de forma paralela a la decisión de los países de confinar a sus ciudadanos. De hecho, empresas como Aibei Sex Doll Company también han aumentado su personal, la producción y las ventas, pero han tenido que rechazar numerosos pedidos porque no daban abasto.

Aibei produce alrededor de 1.500 muñecas sexuales al mes, con precios que oscilan entre 2.200 yuanes y 3.600 yuanes (de 270 a 440 euros), aunque con una mayor capacidad, las ventas podrían haber aumentado en más del 50 por ciento.

“Este es un nicho de mercado en China, porque la cultura china es relativamente conservadora, por lo que todos nuestros productos están orientados a la exportación, siendo Estados Unidos y Europa el mercado más grande”, dijo uno de los responsbales de la compañía.

Las grandes fábricas en Dongguan pueden producir alrededor de 2.000 muñecas por mes, y las fábricas más pequeñas producen alrededor de 300 a 500, aunque esto está muy por debajo de la demanda actual de Estados Unidos y Europa, agregó Lou.

Las exportaciones de juguetes sexuales de China han aumentado en un 50 por ciento en lo que va del año, según “The Paper”, con sede en Shanghái, y las exportaciones de muñecas sexuales se duplicaron. Las exportaciones de muñecas sexuales a Italia se han multiplicado por cinco desde marzo, cuando comenzaron a surgir casos confirmados de coronavirus.

Varios informes también sugieren que la demanda de los EE UU., Gran Bretaña, Dinamarca, Nueva Zelanda y Australia aumentó cuando se introdujeron medidas de bloqueo.

En marzo y abril, cuando aumentaron los casos de coronavirus, Adam y Eve, una popular marca de juguetes sexuales en América del Norte, informaron que sus ventas en línea habían aumentado en un 30% en comparación con el mismo período del año pasado.

El fabricante de juguetes sexuales con sede en Berlín Wow Tech Group informó en abril que las ventas en línea de sus marcas We-Vibe y Womanizer habían aumentado en más del 200 por ciento.