Así es como tienes que entrar y salir correctamente de una rotonda

Las rotondas siguen generando dudas entre algunos conductores. Conducir de forma errónea puede conllevar una multa e incrementa el riesgo de que suframos un accidente

Cada vez que tenemos que circular por una rotonda nos surgen dudas. ¿Qué carril debo utilizar para salir por la siguiente salida? ¿Pudo tomar una salida desde el carril interior?

Es uno de los puntos más conflictivos en la circulación. Muchos conductores incumplen las normas en estas vías circulares, lo que, en ocasiones provoca accidentes. Sin embargo, las rotondas son un muy buen sistema para agilizar el tráfico.

Con el objetivo de aclarar todas esas dudas, la Guardia Civil ha publicado en su cuenta de Twitter un sencillo vídeo explicativo de cómo se debe proceder en este tipo de intersecciones con ejemplos de maniobras bien y mal realizadas por los conductores de algunos vehículos.

Lo primero que debe tener en cuenta el conductor que se dispone a entrar en una glorieta es que debe respetar la prioridad de los vehículos que ya circulan por la misma.

Recuerda que uno de los errores más frecuentes es cuando el vehículo atraviesa la rotonda en línea recta, cortando así la trayectoria de otros coches y aumentando el riesgo de colisión.

Otro de los imprescindibles es señalizar cualquier tipo de cambio de carril que se haga mientras se circule por la glorieta.

Cómo se debe circular en una rotonda

- Al acercarnos a una glorieta, tenemos que conducir a una velocidad moderada y, si es necesario, detener el vehículo.

- Los coches que están dentro de una rotonda tienen preferencia sobre los que estén fuera, por lo que tendremos que esperar a tener espacio suficiente como para incorporarnos a la circulación. Los grupos de ciclistas también tienen prioridad desde el momento en el que uno de los deportistas comienza a cruzar la rotonda.

- Una vez dentro de la glorieta, la elección del carril a utilizar se deja a discreción del conductor, siempre y cuando este no decida cruzar la rotonda en línea recta.

- En el caso de que conduzcamos un vehículo de grandes dimensiones, con el que nos veamos obligados a invadir varios carriles, tenemos que respetar la prioridad de los conductores que circulan sobre el carril que pretendemos invadir y señalizar correctamente con el intermitente lo que vamos a hacer.

- Cuando nos preparemos para salir, siempre tenemos que situarnos en el carril exterior (a menos que se señalice lo contrario). Si no nos da tiempo, debemos dar otra vuelta a la rotonda y nunca detenernos en mitad de la calzada o abandonar la glorieta desde uno de los carriles interiores.

- Debemos señalizar correctamente con el intermitente los adelantamientos que hagamos, así como nuestra salida de la rotonda (en este último caso, el momento indicado para poner el intermitente es una vez hemos superado la salida previa a la que queremos tomar).

- En el caso de que nos encontremos ante una glorieta partida sin señalizar, en la que coinciden tramos de carretera de tal manera que podemos cruzar de un lado a otro de la glorieta directanente o rodearla, tenemos que situarnos siempre en el carril más a la derecha de la dirección que queramos tomar.

Siguiendo estas normas, entre todos podremos hacer que las rotondas dejen de ser un foco de accidentes y sirvan para su verdadero cometido: agilizar la circulación y reducir siniestros.