El virus enfría el «otoño caliente» de la educación contra Celaá

El Sindicato de Estudiantes suspende las concentraciones previstas por el aumento de casos

El virus desinfla las protestas estudiantiles y el «otoño caliente» que se preparaba en la educación por parte de estudiantes y profesores para protestar contra la ministra Celaá y algunas administraciones autonómicas, como la madrileña, se enfría por la escalada de contagios.

De hecho, ayer, el Sindicato de Estudiantes tuvo que suspender las concentraciones previstas para hoy y hasta el próximo 18 de septiembre en las principales ciudades españolas ante el aumento de casos que se están detectando y ante la previsión de restricciones a la movilidad que se podrán imponer en algunas comunidades autónomas como, por ejemplo, la madrileña.

«Entendemos que existe una situación muy complicada, por eso hemos decidido suspender las concentraciones, aunque seguimos manteniendo nuestro llamamiento a la huelga», explicó la secretaria general del sindicato en declaraciones a Ep, después de que la concentración prevista para ayer tuviera un escaso seguimiento.

Lo decidieron en una reunión convocada de urgencia al conocer las cifras contagios en la Comunidad de Madrid, las de UCIS y los de confinamientos en esta comunidad autónoma.

En cualquier caso, el sindicato anunció que e mantendrá la huelga «en defensa del derecho a la educación pública de calidad y presencial» ante un inicio de curso «caótico» y sin que el Ministerio de Educación haya planteado un plan de educación remota a la vista de que parte del curso se impartirá a distancia. Al menos, para los alumnos de algunos cursos de la ESO y Bachillerato.

«Por un plan de inversión masivo para la contratación de profesorado, la reducción de ratios y el fin de la brecha digital» son lemas con los que el sindicato estudiantil había hecho ayer un llamamiento a secundar la huelga en una veintena de ciudades españolas. En Cataluña la huelga tuvo un seguimiento desigual en cada centro educativo, pero fue secundada por miles de estudiantes, según el secretario general del SE en dicha comunidad, Borja Latorre.

Y en la Comunidad Valenciana el sindicato estudiantil cifró en un 60 % el seguimiento, según su portavoz, Carlos Naranjo.

Estas movilizaciones reclaman «un plan de inversiones masivas para la contratación de profesorado, 165.000 en toda España, la reducción de ratios y el fin de la brecha digital, ha recalcado.

Mientras, los profesores también están dispuestos a dar la batalla. En concreto, hoy está prevista otra concentración a las 18:00 horas frente a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid por una vuelta segura a las aulas y en apoyo a la huelga indefinida. Los convocantes, Democracia Obrera, piden menos alumnos por docente a pesar de que en algunas autonomías, como Madrid, se habían alcanzado finalmente unas ratios más bajas por clase.

Por otra parte, CNT-AIT, ha convocado otra huelga hasta el próximo 30 de septiembre en la enseñanza madrileña, donde los sindicatos están especialmente activos contra el Gobierno de Díaz Ayuso con el argumento de que «en cuatro meses no se ha planificado adecuadamente el inicio de curso y se nos pide a los trabajadores de la enseñanza que vayamos a los centros jugándonos la salud».

Los convocantes invitan a los profesores a no ir a clase hasta que no se pongan en marcha medidas que garanticen una vuelta segura a las aulas.