La piedra

A Podemos le ha faltado decir que la escuela concertada es una «anomalía» que hay que pasar por la piedra

Dicen que «el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra» y la realidad nos los demuestra cada día. El Gobierno de coalición PSOE-UP no recuerda lo que ha sucedido en el pasado (a pesar de tanta memoria histórica), cuando se ha intentado aprobar una reforma educativa sin consenso social ni político. Al aprobar la LOCE el PP, el PSOE no tardó ni un mes en suspender su implantación al llegar al Gobierno, para derogarla por la LOE. Cuando se aprobó la LOMCE en 2013, la oposición firmó un compromiso de derogación tan pronto fuese posible. Y ahora, PSOE-UP pretenden que «su oposición» se sume a un Proyecto de Lomloe redactada desde una concepción ideológica marcada. Legítima, como todas las opciones en democracia, pero claramente sectaria (sólo responde a un sector de la sociedad). ¿Y si la oposición firmase un compromiso de derogación de la Lomloe cuando llegase al poder? ¿Esto es asumible por un país? Nos estamos jugando el futuro de generaciones, enfrascados en un juego de poder.

En la presentación de enmiendas al Proyecto de Lomloe el portavoz de Podemos ha resaltado el contenido de sus propuestas, indicando que la Lomloe ya no es una Ley del PSOE, sino de PSOE y Podemos, para añadir: «queremos destacar tres paquetes fundamentales que se incorporan con estas enmiendas y que hemos negociado con el ministerio. La primera tiene que ver con una apuesta decidida por la educación pública. España presentaba una anomalía en cuanto a las dos redes: la pública y la privada-concertada y había que corregirlo reforzando la educación pública homologándonos de esta manera a los sistemas educativos europeos».

En este sentido, también se incluye en el artículo 109.5, incrementar progresivamente los puestos escolares en la red de centros de titularidad pública y también se ha hecho una apuesta muy fuerte por extender la educación infantil.

Y eso que tanto el PSOE como el Ministerio habían repetido numerosas veces que la Lomloe no era una ley contra la concertada. Curiosa forma de demostrarlo. Cuando la natalidad decrece por momentos, lo más adecuado es incrementar las plazas públicas. Coherente si deseas que la concertada vaya desapareciendo progresivamente. Y con ella, la libertad de enseñanza, la libertad de creación y de elección de centro por parte de las familias. En mitad de la peor pandemia, no parece lo más apropiado tramitar una reforma educativa sin consenso, que cuestione los principios reconocidos en la Constitución y que considere a la enseñanza concertada una «anomalía». Les ha faltado añadir en su comparecencia, una «anomalía que hay que pasar por la piedra».