Manipulaban ruletas electrónicas de salones de juego

Detenidas 11 personas que habían obtenido unos beneficios superiores a los 800.000 euros

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal que ganó en un año más de 800.000 euros mediante la manipulación de ruletas electrónicas de salones de juego de más de una docena de localidades de España. Corrompían a los encargados de los salones para llegar a obtener premios de hasta 40.000 euros.

Vulneraban la seguridad del software de las ruletas para modificar la secuencia de los premios y, de este modo, creaban un fallo en el funcionamiento. Una vez que el responsable de sala accedía al software de la ruleta, certificaba que se había generado un error y autorizaba su cobro.

Además, realizaban “campañas” en función de las máquinas que tenían bajo su control en las casas de apuestas de más de una docena de localidades de Alicante, Cádiz, Canarias, Madrid y Málaga. Han sido arrestadas once personas y se han efectuado cinco registros en Madrid y Málaga, donde se han recuperado,cinco tarjetas clonadas o sustraídas a empleados que permitían el acceso d al programa informático de las máquinas de juego.

La operación comenzó cuando se tuvo la noticia de la comisión de varios hechos delictivos en el sector privado del juego, todos ellos con el mismo modus operandi. Con las primeras pesquisas, los agentes consiguieron ubicar la zona de actuación y comprobar que detrás de estos delitos se encontraba un grupo organizado especializado en la manipulación de las ruletas de salones de juego. Concretamente modificaban la asignación de los premios para obtener de forma fraudulenta cuantiosos beneficios económicos en un corto periodo de tiempo.

Avanzada la investigación, se descubrió que la organización actuaba en diferentes localidades españolas, en municipios de Alicante, Cádiz, Canarias, Madrid y Málaga. Una vez elegido el objetivo a estafar, para conseguir la manipulación de la ruleta realizaban un claro reparto de papeles entre sus miembros. Además, contaban con la connivencia de los empleados de los locales, con los que fijaban una recompensa a cambio de su ayuda para conseguir manipular con discreción la ruleta de juego.

El modus operandi consistía en distraer a los responsables y clientes mientras uno de los miembros se encargaba de manipular la máquina y acceder al menú de administrador del software. A la vez, varias personas, simulando ser jugadores independientes, realizaban varias apuestas en los distintos puestos de juego que dispone la ruleta a la espera de recibir instrucciones por parte del manipulador.

Una vez que había modificado la secuencia de premios de la ruleta, los jugadores realizaban la apuesta al número o color que les indicaba. Posteriormente, reclamaban al responsable de sala el premio de la apuesta que supuestamente no había podido cobrarse por fallo de la máquina.

Una vez que el responsable de sala accedía al software de la ruleta, certificaba que realmente se había generado un error de funcionamiento y, como consecuencia del mismo, no se habían asignado los premios, ante lo cual autorizaba el cobro de estos a los puestos de juego que habían realizado las apuestas ganadoras.

Con toda esta información se estableció un dispositivo que culminó con la detención de once personas y cinco registros en varios domicilios de Madrid y Málaga. Se les imputa su participación en 23 estafas, pertenencia a grupo criminal y daños.

En los registros, se han recuperado varias tarjetas sustraídas a empleados y clonadas que permitían el acceso al software de las máquinas, 25.750 euros en metálico, útiles usados para forzar las ruletas como taladros, llaves y carracas y sistemas de grabación destinados el estudio de las secuencias de los premios.