Las demandas de divorcio cayeron un 40% durante el confinamiento

Entre abril y junio se presentaron 9.552 demandas de divorcio consensuado, un 41,8% menos que en el mismo periodo del año 2019. Canarias registra la mayor tasa de rupturas matrimoniales de España

El coronavirus ha supuesto una reducción más que notable de los divorcios y separaciones. El impacto de la crisis sanitaria también se ha hecho notar en las demandas de disolución matrimonial presentadas en el segundo trimestre de 2020, el más afectado por la declaración del estado de alarma y la consiguiente paralización de la actividad judicial.

El número de total de separaciones y divorcios presentados se redujo en un 42,1 por ciento respecto al segundo trimestre de 2019, según los datos recogidos por el Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Entre abril y junio, se presentaron 9.552 demandas de divorcio consensuado, un 41,8 % menos que en el mismo periodo, mientras que las de divorcio no consensuado fueron 6.264, un 42,4 % menos.

En cuanto a las separaciones, hubo 446 demandas de separación consensuada que representan un 46,4 por ciento menos que un año antes mientras que las 214 no consensuadas, también suponen un 41,7 por ciento menos que el año pasado. Por otro lado, el total de demandas de nulidad matrimonial fue de 19, lo que supuso un descenso del 20,8 con respecto al segundo trimestre de 2019.

A pesar de los datos publicados este lunes, el CGPJ advierte de que es “imposible extraer conclusiones” ya que el periodo coincidió con el estado de alarma, la adopción de nuevas medidas de seguridad e higiene en los juzgados y la convivencia con el virus, por lo que las características del trimestre son “diferentes las de cualquier otro periodo anterior”.

Canarias, a la cabeza

Por territorios, la comunidad autónoma con mayor número de demandas de disolución matrimonial por cada 10.000 habitantes fue Canarias, con 5,3, seguida de: Murcia, 5,2; la Comunidad Valenciana, 5; Cataluña, 4,9; Islas Baleares, 4,7; La Rioja, 4,6; Andalucía, 4,5; y Cantabria, 4,4. Todas ellas superan la media nacional, que es de 4,3.

En el lado contrario, las autonomías que registraron menor tasa de disoluciones matrimoniales en el segundo trimestre del año fueron Madrid, con 3,4; Castilla y León, 3,7; Aragón y Galicia con 3,8 cada una; y Extremadura y País Vasco con 3,9 en ambas.

También todas las demandas de modificación de medidas matrimoniales y no matrimoniales han experimentado importantes descensos, según señala el CGPJ. Así, las demandas de modificación de medidas consensuadas se redujeron un 41,9 % hasta las 1.846, y las no consensuadas lo hicieron en un 37,6 % hasta las 5.880.

En cuanto a las modificaciones de medidas de guarda, custodia y alimentos de hijos no matrimoniales consensuadas, han sido un total de 3.542, lo que representa una disminución interanual del 34,2 por ciento, mientras que las no consensuadas (4.387) han mostrado una disminución del 39,9 por ciento.

Menos rupturas en todo 2109

En cuanto a las rupturas matrimoniales durante todo 2019, España registró el año pasado 95.320 nulidades, separaciones y divorcios, lo que supone una tasa de 2 por cada 1.000 habitantes y un 4,1 % menos que un año antes, según la estadística que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Concretamente en 2019 hubo 91.653 divorcios, un 3,8% menos que en el año anterior; 3.592 separaciones, el 12% menos, y 75 nulidades, un 18,5% menos. La gran mayoría de los divorcios, el 78,9% fueron de mutuo acuerdo y el 21,1% restante, contenciosos. En el caso de las separaciones, el 86,6% lo fueron de mutuo acuerdo y el 13,3% contenciosas.

En 2019 hubo 1.100 divorcios entre personas del mismo sexo, un 1,2% del total, de los cuales 560 fueron entre hombres y 540 entre mujeres. Además, se contabilizaron 19 separaciones (0,5% del total).

La duración media de los matrimonios hasta la fecha de la resolución fue de 16,7 años, cifra ligeramente inferior a la de 2018. Los matrimonios disueltos por divorcio tuvieron una duración media de 16,5 años, mientras que la de los matrimonios separados fue de 23,2 años. El 32,8% de los divorcios se produjeron después de 20 años de matrimonio o más, y el 19,5% entre cinco y nueve años. En el caso de las separaciones, el 52,5% de los matrimonios tuvo una duración de 20 o más años, y el 14,3% entre 10 y 14 años.

El 76% de los divorcios se resolvió en menos de seis meses un porcentaje que en el caso de las demandas de separaciones se elevó hasta el 82,6 %. La duración media de los procedimientos es de 4,6 meses (3,2 en el caso de los de mutuo acuerdo y 10,1 en los contenciosos).

Franjas de edad

El mayor número de divorcios entre cónyuges de diferente sexo tuvo lugar en la franja de edad entre 40 y 49 años, tanto en hombres como en mujeres. En las separaciones, el mayor número se dio en hombres entre 50 y 59 años y en mujeres entre 40 y 49 años. La edad media de las mujeres fue de 45,7 años (45,5 años en los divorcios, 50,6 en las separaciones y 41,2 en las nulidades) y en el caso de los hombres, la edad media fue de 48,1 años (47,9 años en los divorcios, 52,9 en las separaciones y 43,8 en las nulidades). Estas edades medias fueron similares a las registradas en 2018.

El 82,5% del total de divorcios entre cónyuges de diferente sexo registrados en 2019 tuvo lugar entre los de nacionalidad española. En el 10,4% uno de ellos tenía nacionalidad extranjera y en el 7,1% ambos eran extranjeros. Atendiendo al estado civil de los cónyuges de diferente sexo cuando contrajeron el matrimonio, la mayoría eran solteros. En el caso de los varones, el 8,0% eran divorciados y el 0,5% viudos. Entre las mujeres, el 8,7% eran divorciadas y el 0,6% viudas.

Con o sin hijos

En el 43,3 % de los casos las parejas que se rompieron no tenían hijos y en el 44,8 % tenían sólo menores de edad. Algo más de una de cada cuatro parejas (25,4 %) que se separó sólo tenía un hijo. Sólo el 5 % tenía hijos mayores de edad dependientes económicamente y el 6,9 % menores de edad y mayores dependientes. En el 57,1% de los casos se asignó una pensión alimenticia que el 65% de los casos correspondió pagar al padre, en el 30,9 % a ambos cónyuges y en el 4,1 % a la madre.

La custodia de los hijos menores fue otorgada a la madre en el 58,1 % de los casos, frente al 4,1 % en los que la obtuvo el padre. En el 37,5 % de los casos fue compartida y el 0,4 % se otorgó a otras instituciones o familiares. En el 9 % de las sentencias se fijó una pensión compensatoria que en nueve de cada diez casos fue asignada al esposo. En los casos de rupturas de cónyuges del mismo sexo, se adoptaron medidas de custodia de los hijos menores en el 27 % de los divorcios y separaciones. De ellos, en el 47 % la custodia la obtuvo uno de los dos y en el 52,3 % fue compartida.

En cuanto a Comunidades Autónomas la Comunidad Valenciana (2,3) registró la mayor tasa por cada 1.000 habitantes. Por el contrario, la ciudad autónoma de Melilla (1,2) presentó la menor.