No faltan médicos, escasean las plazas

España es el segundo país del mundo con mayor número de facultades de Medicina: cada año salen de ellas 7.000 licenciados, pero los puestos ofertados en la Sanidad han caído un 10%

La desesperada situación que provoca esta segunda ola de pandemia en hospitales y centros de salud ha provocado que dirigentes políticos de distinto signo se justifiquen aludiendo a una «falta de médicos». Pero las organizaciones sectoriales lo niegan. Hasta 7.000 graduados salen cada año de nuestras 42 facultades de medicina, que sitúan a España en segundo lugar del mundo en centros universitarios, solo por detrás de Corea del Sur. Y con ello la media de médicos por habitantes, 4,3 por cada 1.000 españoles, supera la media europea: 3,6.

Por falta de licenciados en Medicina ya se comprueba que no es, sino por escasez de ofertas de trabajo. Vicente Matas, vocal en la Organización Médica Colegial (OMC), explica a LA RAZÓN cómo las plazas de Médico Interno Residente (MIR) «han disminuido en un 10%, aproximadamente. Y de ellas, 600 las ocupan licenciados extranjeros, la mitad venidos de la UE y la otra mitad de fuera de ella, pero que por su raigambre familiar se les permite estudiar en España».

Son muchos cientos de licenciados sin posibilidad de acceder a la sanidad pública, la ahora saturada por la covid, y que deben buscar trabajo en el sector privado. «¡Cómo han cambiado los tiempos! En 2010 eran 4.000 los que salían de las facultades y se necesitaban 7.000, casi al revés de ahora», rememora Matas, que explicita cómo la situación en Madrid es crítica en Atención Primaria, la primera barrera anticovid, «porque sólo salen 100 plazas de Médico de Familia. Y otro problema añadido para muchas ciudades: la mala distribución geográfica de los médicos por cuestiones económicas. Solamente la mitad de los licenciados en una comunidad permanecen ejerciendo en la misma», explica Matas.

En cada Comunidad, un sueldo

Las diferencias de sueldo entre comunidades son significativas. Y no digamos con lo que se ofrece en países de nuestro entorno, el doble en muchos casos –95.000 euros anuales en Francia por 53.000 en España–. Tanto es así que se han expedido 27.500 certificados de idoneidad a médicos españoles para trabajar en el extranjero.

Crespo recuerda que «un estudiante de medicina comienza a ejercer ya con 29 o 30 años, necesita estabilidad económica. En Madrid, por ejemplo, no pueden hacer guardias para redondear su sueldo y las contrataciones son por plazos de tiempo reducidos. Así no se puede formar una familia». Esto explica la sorpresa de numerosos usuarios de la medicina madrileña, y de otras ciudades, que ven cómo su médico de cabecera cambia con demasiada frecuencia, lo que confunde a los usuarios.

Vicente Matas aporta una solución de cara al futuro: «Que se convoquen oposiciones con rapidez, anuales, como las de los profesores. En medicina se tardan 4 o 5 años». Tampoco ve problemas de futuro por las jubilaciones. «Ahora la media de edad de los médicos es de unos 55 años, pero de los 62.000 que pueden jubilarse en 10 años, en ese tiempo podrían terminar su formación 65.000», asegura.