Las exenciones del uso de mascarillas a pacientes con enfermedad respiratoria no tienen evidencia científica

Médicos e investigadores de España, el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Australia publican sus conclusiones en un estudio

El uso de la mascarilla obligatoria en España es una realidad desde mediados de julio incluso en los casos en los que se pueda mantener la distancia de seguridad. Las personas con enfermedades respiratorias están exentas de llevar mascarilla en el caso de que les produzca alguna dificultad respiratoria aunque la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) recomienda a toda la población general su uso, incluidos los que tengan estas patologías.

Según ha puesto de manifiesto un grupo global independiente de médicos e investigadores en España, el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Australia las exenciones del uso de mascarillas a pacientes con enfermedad respiratoria no tendrían evidencia científica.

En un estudio publicado en la revista ‘European Respiratory Journal’, los investigadores concluyen que no utilizar mascarilla para evitar un ataque de asma o exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o de otras enfermedades respiratorias debido a un supuesto aumento de las presiones inspiratorias a través de una mascarilla está infundado.

“No hay evidencia que sustente esta excepción y que los pacientes con una enfermedad respiratoria tienen un alto riesgo de sufrir Covid-19 grave, en España, en el Reino Unido y en otros países donde rigen estas exenciones”, han dicho los investigadores, por lo que, instan a los gobiernos a eliminar esta excepción.

Y es que, tal y como ha insistido el médico epidemiólogo del Servicio de Neumología del Hospital La Princesa en Madrid, miembro del COVID-19 Clinical Network Knowledge Exchange Team de la OMS en Ginebra, y autor principal del estudio, Joan B Soriano, los pacientes con asma, EPOC u otras enfermedades respiratorias deben usar la mascarilla “sin excepciones”.

No obstante, apostilla, si tienen insuficiencia respiratoria o una sensación de falta de aire al ponérsela, lo más recomendable es que limiten su actividad, especialmente al aire libre. “Si usted o un familiar suyo padecen asma, EPOC u otra enfermedad respiratoria crónica, use mascarilla para protegerse y proteger a los demás. Este es un virus nuevo y una enfermedad nueva, pero la información es clara y las decisiones individuales son fundamentales para derrotar esta pandemia”, ha añadido la doctora del Instituto Woolcock de la Universidad de Sydney, presidenta de REG y también coautora del trabajo, Sinthia Bosnic-Anticevich.

Se estima que hay 545 millones de personas en todo el mundo que padecen una enfermedad respiratoria crónica, y no usar mascarilla puede conllevar un mayor riesgo de infección personal y grupal. “A falta de una vacuna eficaz debemos extremar al máximo las medidas de prevención, incluyendo el uso apropiado de las mascarillas. Esto incluye también y en especial a los pacientes respiratorios”, ha zanjado el neumólogo del Hospital Universitario Vall d’Hebron/Vall d’Hebron institut de Recerca (VHIR) en Barcelona, Marc Miravitlles.