La AIREF critica la falta de transparencia en el gasto farmacéutico hospitalario

Detecta diferencias importantes en el precio de medicamentos para una misma patología

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF ) constata una baja aplicación de los procedimientos de adjudicación de la Ley de Contratos del Sector Público y falta de transparencia en la adquisición de medicamentos a farmacéuticas. Diversos informes sitúan en más del 70% las compras que se realizan con “contratos menores” de más difícil control. También considera muy mejorables las decisiones de financiación y política de fijación y revisión de precios de los medicamentos, el uso racional del medicamento y la logística y dispensación de los mismos. La institución constata una limitada capacidad de decisión de las comunidades autónomas en la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos y Productos Sanitarios y propone revisar la estructura de la Comisión para dar más peso a las regiones, que actualmente tienen un bajo poder de decisión, con solo 3 de los 11 votos posibles, a pesar de que son las que soportan el gasto farmacéutico a través de sus presupuestos.

En 2018 se destinaron 6.613 millones al gasto en farmacia hospitalaria. Esta partida, que representa alrededor del 17% del gasto hospitalario total, no ha parado de crecer en los últimos años. En 2013 supuso alrededor de 2.300 millones de euros y se prevé que siga creciendo en los próximos años. Y por ello la Airef, en un estudio presentado esta mañana, cree que es un área que carece de una estrategia de integración logística y la ausencia de un marco regulatorio específico para pacientes externos y de protocolos para desabastecimientos. En este sentido, la institución propone usar fórmulas y procedimientos para agilizar la tramitación de expedientes para fomentar la contratación con sujeción a las prescripciones de la Ley de Contratos del Sector Público y consolidar las plataformas de contratación electrónicas.

Además, la AIReF detecta una falta de visión global del precio de los medicamentos empleados en una determinada patología, que da lugar a diferencias importantes en el precio de medicamentos con un valor terapéutico similar para una misma indicación y limita la competencia potencial entre estos medicamentos. En este sentido, recomienda intensificar la revisión sistemática de precios y condiciones de financiación, adecuar el Sistema de Precios de Referencia actual e incorporar de criterios de coste efectividad en la fijación del precio. La AIReF señala también la ausencia de coordinación de las Comisiones de Farmacia y Terapéutica y propone crear una red de colaboración entre las Comisiones de Farmacia y Terapéutica, coordinada por el Ministerio de Sanidad.

Para mejorar la eficiencia y sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, la AIReF propone fomentar la utilización de biosimilares, tanto en el inicio del tratamiento como en el intercambio, tras constatar que, en términos comparativos, la penetración de biosimilares en España se encuentra por debajo de la media europea en tres de los seis principios activos para los que se dispone de datos. Además, el grado de penetración de los biosimilares es muy variable entre CCAA, hospitales y servicios clínicos y se aplican diferentes estrategias para fomentar su uso.

Asimismo, sugiere la automatización del almacenamiento y dispensación de medicamentos en pacientes ingresados y externos, el establecimiento de un marco regulador del procedimiento y operativa para la prestación farmacéutica al paciente externo y una mejora de la humanización en la atención y dispensación.

Bienes de equipo La inversión en bienes de equipo de alta tecnología supuso 320 millones en el año 2018. Aunque es un mercado menos relevante que el farmacéutico en términos presupuestarios, resulta imprescindible para proporcionar una asistencia de calidad, lo cual tiene su incidencia en términos de coste de adquisición, pero también en potenciales ahorros en otras partidas y en la mejora en resultados en salud. La AIReF constata que la dotación de equipos de alta tecnología en España todavía se encuentra por debajo de la media de los países de la OCDE. Además, es desigual y hay diferencias importantes entre CCAA. El nivel medio de obsolescencia es mayor ahora que hace 10 años y un 44% de los equipos tiene más de 10 años. Asimismo, una parte importante de los equipos de alta tecnología instalados tiene mayor potencial de uso. En este contexto, la AIReF propone desarrollar un plan de inversión en equipos de alta tecnología que permita converger hacia la media europea en niveles de dotación y obsolescencia, atendiendo a la intensidad de uso. Asimismo, la AIReF considera importante priorizar las inversiones con modelos de decisión basados en criterios objetivos e implantar modelos para sistematizar, objetivar y priorizar la toma de decisiones de adquisición y renovación de equipos.

Para finalizar, la AIReF ha analizado también aspectos transversales como herramientas de gestión, formación y usos de TIC. En este sentido, concluye que los esfuerzos en términos de inversión son heterogéneos entre CCAA y no se observa un incremento generalizado de los recursos en los últimos años. La institución propone desarrollar sistemas de información integrados e interoperables, que faciliten el trabajo en red y el intercambio de información.