Las funerarias contratan personal y hacen acopio de ataúdes ante la segunda ola

El sector reclama formar parte de los comités de emergencia ante la «falta de interlocución»

Las funerarias españolas se ven preparadas para esta segunda ola de pandemia. «Hemos hecho los deberes», asegura a LA RAZÓN Alfredo Gosálvez, secretario general de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef), la patronal que agrupa a tres de cada cuatro compañías españolas del sector, tanto públicas como privadas. Explica que han hecho acopio de materiales, como bolsas estancas para fallecidos por covid, EPIs para sus empleados y han reforzado la plantilla, que era de 12.000 trabajadores, con otros 1.800 con contratos de duración variable. Además, se han mejorado los procesos de cremación con lo que se consigue que los hornos hagan más cremaciones al día. Todo para evitar el «factor sorpresa» porque «ya vimos este verano que íbamos a peor: en la primera semana de agosto en nuestras instalaciones hubo 2 enterramientos por covid, en la segunda 4, en la tercera 8 y en la cuarta, 23», recuerda.

Las empresas que suministran equipamientos a funerarias y tanatorios también fueron precavidas. Los fabricantes de sudarios especiales y ataúdes han aumentado un 15% su producción. «Estos últimos han creado incluso una plataforma especial con los proveedores de madera», explica Gosálvez. El sector ha tenido que aumentar sus inversiones ante la pandemia y temen que su economía se vea perjudicada, como tantos otros sectores.

La Asociación reclama la inclusión de un especialista representante del sector en el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad de cara a prepararse para la segunda ola. También solicita su participación en los comités de emergencias que se establezcan en cada autonomía.

Las funerarias solicitan desde hace meses que se establezca una coordinación más estable y fluida con la Administración central y las regionales, y denuncian una falta de interlocución. Alfredo Gosálvez advierte de que «no se puede ir detrás de la pandemia. En esta ocasión tenemos que tratar de ir por delante. Debemos evitar un nuevo desabastecimiento y otro colapso, máxime cuando hay una posible conjunción con la gripe otoñal».