Descubren el origen de la rubeola 200 años después

Investigadores hallan a los primeros parientes del virus en murciélagos de Uganda y ratones de Alemania

Dos equipos de investigadores que estaban trabajando de forma independiente en dos países distintos han descubierto a la vez los primeros parientes del virus de la rubeola en murciélagos de Uganda y ratones de Alemania, y ahora publican conjuntamente sus resultados en la revista ‘Nature’.

Un equipo de científicos estadounidenses y africanos estudiaban murciélagos cíclopes que se alimentan de insectos en Uganda, mientras los investigadores alemanes en una sala de necropsias intentan determinar qué mató a un burro, un canguro de Bennett y un capibara de un zoológico alemán, todos ellos con una inflamación cerebral severa, informa Ep.

Ninguno de los equipos estaba al tanto del otro, pero ambos estaban a punto de converger en un descubrimiento que los vincularía para siempre y ayudaría a resolver un misterio de larga data. Cada uno de ellos estaba a punto de encontrar dos nuevos parientes del virus de la rubéola, que había sido, desde que fue identificado por primera vez en 1962, el único miembro conocido de su familia de virus, ‘Matonaviridae’.

En África, este pariente es el virus ruhugu, llamado así por el lugar donde fue encontrado, el Subcondado de Ruteete, y la palabra en el idioma local Tooro que describe el batir de alas de murciélago en el hueco de un árbol: obuhuguhugu. El virus que se encuentra en Alemania, ligeramente diferente de la rubéola y el ruhugu, es rustrela, llamado así por el cercano Strela Sound.

Los dos equipos describen los nuevos virus, sus similitudes con el virus de la rubéola y sus diferencias. Se sabe que ninguno de los nuevos virus infecta a las personas.

“¿Por qué ha sido tan difícil rastrear los orígenes o los parientes del virus de la rubéola? --se pregunta Tony Goldberg, profesor de epidemiología de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin-Madison, quien dirigió los trabajos estadounidenses--.

¿Por qué pasaron 206 años desde el momento en que George Maton describió la rubeola por primera vez, y por qué dos equipos que trabajaban de forma independiente lo resolvieron con tres meses de diferencia, tuvieron la suerte de conocer los resultados del otro y luego tuvieron la suerte de trabajar y publicarlo juntos?”.