Talavera, la nueva «zona cero»

Es el municipio de España con más incidencia acumulada: ha llegado a superar los 1.000 casos por cada 100.000 habitantes

En Talavera de la Reina llueve sobre mojado. La crisis del coronavirus no ha hecho más que acentuar los problemas que arrastra una ciudad que, en otro tiempo, llegó a ser la segunda más poblada de Castilla-la Mancha, solo por detrás de Albacete. Desde 2010, se enfrenta a una constante pérdida de población (tiene 5.700 vecinos menos que entonces) motivada, sobre todo, por la falta de oportunidades para los más jóvenes tras el parón de la construcción y, mucho antes, del sector textil, que tanto prestigio dio a la Ciudad de la Cerámica en los 90. Ahora, arrastra una de las mayores tasas de paro del país, nada menos que de un 30,36%, y se coloca primera en el ranking de incidencia en esta segunda oleada pandémica.

Talavera de la Reina es la nueva «zona cero» de la Covid. Hace una semana llegó a superar el umbral de los 1.000 casos por 100.000 habitantes y actualmente está en los 951, colocándose por encima incluso de aquellos municipios madrileños en los que Sanidad decretó el confinamiento, como Parla, con 882 casos; o Madrid capital, con 611.

¿A qué se debe? Desde la Consejería de Salud de Castilla-La Mancha esgrimen como motivo principal su cercanía a la capital: «Desde mediados de septiembre comprobamos cómo en todas las zonas limítrofes no paraban de aumentar los casos. Primero fue el corredor del Henares, luego el de la Sagra y Talavera. Se decretó la fase 2 en toda la provincia de Toledo, que ya se ha superado. Pero como en Talavera no bajaba la incidencia se implementaron medidas aún más restrictivas que siguen estando vigentes en toda su área sanitaria, que incluye 78 municipios». El propio presidente de Castilla-la Mancha, Emiliano García Page, ha culpado más de una vez a Madrid de los malos datos de su comunidad. Incluso desató una tormenta política al decir que la mayoría de los casos les habían llegado de «la bomba radioactiva vírica que se plantó en Madrid». A este respecto, Luis González, como talaverano y presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, critica la fobia hacia los madrileños que están generando los políticos en las comunidades vecinas: «A Madrid viene mucha gente a trabajar de Talavera y de otras ciudades, a comprar o a hacer papeleo y no se les dice que vienen aquí a contagiarnos». Además, advierte González de la doble vara de medir: «¿Cómo es posible que cierren Madrid con 500 casos por 100.000 habitantes y no poblaciones de 80.000 vecinos con los mismos casos confirmados?».

La segunda razón de la alta incidencia en toda la comarca talaverana son «las no fiestas», apuntan desde la consejería. A finales de septiembre, muchos pueblos de la zona celebran sus fiestas patronales «y aunque este año por las restricciones no se han podido celebrar de manera oficial, muchos vecinos se han juntado de igual forma para festejarlas». El tercer motivo, aseguran, es la gran capacidad diagnóstica. «A ninguno nos gusta ver cómo Talavera tiene el récord de incidencia, pero si rascas un poco ves que aquí se están haciendo más pruebas que en otros municipios. Eso implica que se está detectando. Nosotros estamos realizando en torno a unas 300 diarias», explica por su parte la alcaldesa socialista Tita García Elez.

Carpa para test

Ante el aumento de casos, el Ayuntamiento y la gerencia del Hospital Virgen del Prado decidieron utilizar las instalaciones del recinto ferial para centralizar la realización de todos los test y descongestionar así la atención primaria. Comenzó a funcionar el lunes y, de media, se han realizado al día unas 300 PCR. La semana que viene también se harán los test rápidos de antígenos. «La clave está en la capacidad diagnóstica, si dejo de hacer pruebas no hay incidencia», apunta la alcaldesa para tratar de explicar que su ciudad tenga la mayor del país. Recuerda además García Elez que Talavera tiene una gran movilidad no solo con Madrid, sino también dentro de la propia comarca: «Los partidos judiciales están aquí, también los laboratorios para el tema agrícola y ganadero. El hecho de ser cabecera de comarca es un orgullo, pero también nos afecta». Por eso apela a la responsabilidad individual. «Las restricciones en hostelería pueden funcionar, pero si 50 personas se juntan en una finca para hacer una fiesta, ¿quién lo controla?», advierte.

Con datos del jueves, la incidencia acumulada en los últimos 14 días en el área sanitaria de Talavera era de 951 casos por 100.000 habitantes, 87 hospitalizados por covid-19 en planta del Hospital Virgen del Prado y 13 ingresados en su UCI. Los cuidados intensivos de Talavera cuentan con un total de 37 camas con respirador, por lo que la ocupación por Covid representa ya el 35%, precisamente el umbral de riesgo que fijó Sanidad para imponer restricciones, junto a una incidencia superior a los 500 casos y una positividad por encima del 13%.

Desde el Gobierno de Castilla-la Mancha defienden que en Talavera las medidas de control están funcionando y ya se percibe una estabilización con una tendencia a la baja. Una enfermera del Hospital Virgen del Prado reconoce que llevan notando el aumento de casos desde agosto, pero «ni mucho menos estamos desbordados ni colapsados, estamos mejor preparados y sabemos reaccionar mejor que en la primera ola». «No creo que seamos la ciudad de España con más contagios, lo que creo es que aquí se detecta más», incide.

Entre los vecinos hay disparidad de opiniones sobre la situación a la que ha llegado su ciudad. Héctor Gabriel, que fue a hacerse la PCR el miércoles a la carpa del ferial, cree que «la gente en general no nos hemos cuidado, nos confiamos y creímos que ya todo había pasado». Héctor Gabriel ha estado trabajando en Madrid estos últimos días y piensa que «la movilidad claro que influye en lo que está pasando en Talavera». Carlos Otero tiene una carnicería con 86 trabajadores y «hemos sido nosotros los que hemos tenido que hacer las PCR a los trabajadores», asegura, pero «desde hace dos semanas veo que estamos mejor, ahora hay mejor rastreo». En lo que respecta a las causas de la gran incidencia, este carnicero piensa que se debe, fundamentalmente, a los comportamientos incívicos de los jóvenes. «Mi propio hijo me dice cuando sale que ha estado en una casa con solo tres amigos. ¿Me lo tengo que creer? Los chavales siguen haciendo botellones».

Por su parte, Francisco Muñoz, empresario de la ciudad, considera que «la situación en sí de Talavera no es tan preocupante, el problema es que nuestra área sanitaria es grande, aquí se da servicio sanitario a 78 pueblos y por eso la incidencia es enorme». «Creo que es la causa, la gente cumple las normas de higiene y distancia, y las terrazas las normas de aforo», añade. Charo Fernández, por el contrario, piensa que «la gente, a partir de verano, se relajó bastante, sobre todo en el sector del ocio».

Por este motivo considera necesario más control para hacer cumplir las medidas: «Hace falta más policía, yo no veo ningún control policial. Voy a pasear todas las tardes y sigo a viendo a mucha gente sin mascarilla».