Sanidad compra sedantes y ansiolíticos para las UCI por 900.000 euros ante la situación “de extrema urgencia”

Los adjudicatarios son las únicas empresas que participaron en un procedimiento “negociado sin publicidad acelerado”

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha adjudicado a los laboratorios Normon el suministro de un fármaco para el tratamiento de enfermos en estado crítico en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Se trata de mizadolam, una benzodiazepina usada como ansiolítico o en procesos ligeramente doloroso, aunque no tiene efecto analgésico ni anestésico.

El departamento que dirige Salvador Illa pagará 173.600 euros por estos fármacos, en un procedimiento “sin publicidad acelerado”, que se ha realizado bajo la justificación de la “situación de extrema urgencia” por el Covid-19, según el anuncio de formalización de contratos que ha publicado el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Se trata de un procedimiento en el que la empresa adjudicataria fue la única que se presentó al mismo, algo que ha ocurrido en decenas de compras protagonizadas por el organismo que dirige Alfonso Jiménez Palacios desde el estallido de la pandemia en España.

La fecha de adjudicación es del 18 de septiembre. Precisamente, el BOE ha publicado también otro anuncio de formalización de contrato en el que el adjudicatario es el único que se presentó al procedimiento. Se trata de una pyme llamada Tillomed Spain, S.L, que será la encargada de suministrar Dexmedetomidina también para el tratamiento de pacientes en UCI. Se trata de un medicamento para reducir la ansiedad y proporcionar sedación sin riesgo de provocar depresión respiratoria.

La justificación, una vez más, es la “situación de extrema urgencia”, según el Ingesa. De ahí que haya escogido de nuevo un procedimiento sin publicidad acelerado.

En total, Sanidad gastará 732.000 euros en estos fármacos, con los que, en estas dos compras, desembolsará más de 900.000 euros en conjunto