Sanidad subcontrató a una consultora privada la gestión de los datos de la pandemia

El Ministerio publica con siete meses de retraso el acuerdo firmado por 295.603 euros con Accenture para que le apoyara por carecer “de los medios humanos suficientes"

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, durante la sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, en Madrid, (España) el pasado 15 de octubre.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, durante la sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, en Madrid, (España) el pasado 15 de octubre.POOL. Bernardo Díaz/El Mundo POOL. Bernardo Díaz/El Mundo

El Ministerio de Sanidad ha vuelto a publicar en el Boletín Oficial del Estado (BOE) con siete meses de retraso otra adjudicación en la que la empresa adjudicataria fue la única que se presentó a un procedimiento “negociado sin publicidad acelerado” bajo la justificación de la “situación de extrema urgencia” que se vive por la Covid-19. Se trata del acuerdo alcanzado por un importe total con IVA de 295.603 euros con la consultora privada Accenture por parte de la Dirección General de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) de Farmacia, adscrita al departamento que dirige Salvador Illa. Dicha dirección general protagonizó uno de los mayores escándalos durante la primera oleada de la pandemia al adquirir de China una partida de test fallidos con muy baja sensibilidad que hubo que devolver, cuando España padecía una dramática carestía de medios diagnósticos para detectar a los ciudadanos infectados por el virus SARS-CoV-2. El anuncio de formalización de contratos que ha hecho público hoy el BOE especifica que su fecha de envío fue el pasado 15 de octubre, pero la memoria justificativa del mismo data del 23 de marzo, cuando nuestro país se encontraba en plena eclosión de casos de Covid y avanzaba hacia el pico máximo de infecciones registrado durante esta pandemia. La memoria explica que el objetivo del acuerdo es “la tramitación de la contratación de emergencia de la definición, implantación y operación de un cuadro de mando para el Centro de Mando y Control (CDC) de la evolución de la Covid-19”. El Ministerio alegaba en ese documento que carecía de los medios humanos suficientes con la especialización técnica que se requiere para la prestación del servicio y que este no es inherente a la condición de servicios público, por lo que, aseguraba, “puede externalizarse”. La consultora tenía encomendada como tarea ayudar a la gestión de la pandemia mediante el análisis y explotación de los datos remitidos por las comunidades autónomas. Se trata, subraya, “de datos epidemiológicos, de situación de capacidad existencial y de necesidades logísticas”. A Accenture se le encomendó la tarea de definir, implantar y operar un cuadro de mando para el análisis y explotación de los datos procedentes de los servicios de salud autonómicos cuando estos los enviaran al Ministerio de Sanidad. “La plataforma deberá permitir al menos visualizar la evolución de las necesidades y la capacidad asistencial por territorio, así como la generación de informes en varios formatos”. El departamento que dirige Salvador Illa especificaba que ese cuadro de mando debería contener información de evolución epidemiológica, mapa de calor de seguimiento por comunidades autónomas, creación de indicadores de seguimiento a través de alertas que puedan definirse en áreas como la evolución epidemiológica, capacidad asistencial, recursos materiales y recursos humanos, e información sobre capacidad disponible en los ejes de capacidad instalada, recursos humanos y materiales en las dimensiones de análisis requeridas (autonomías, provincia, centro...). El acuerdo lo firmaban por parte de la administración la directora general Patricia Lacruz y el subdirector general de Tecnologías de la Información, Juan Fernando Muñoz Montalvo.